El mayor fuego de la historia de España: claves del fuego de Ávila

27 juillet 2026 - 12:55

El incendio iniciado en el municipio abulense de Burgohondo ha calcinado más de 50.000 hectáreas, lo que lo convierte en el mayor incendio forestal registrado en España desde que existen datos. La emergencia nacional, declarada inicialmente para Madrid y Ávila, se ha ampliado a Toledo, y la operación de evacuación y confinamiento afecta ya a cerca de 90.000 personas. Un fallecido en Manises y varios heridos en Castellón ensombrecen un fin de semana marcado por el avance descontrolado de las llamas.

Los incendios forestales que arrasan el centro de la península llevan más de noventa y seis horas activos, con una voracidad y rapidez difíciles de controlar. El fuego iniciado en el municipio abulense de Burgohondo se ha convertido en el mayor incendio de la historia de España desde que hay registros, al superar las 50.000 hectáreas calcinadas solo en la provincia de Ávila. La anterior marca, de 37.765 hectáreas, se había establecido apenas un año antes, en agosto de 2025, en un fuego declarado en las provincias de Ourense, Lugo y León.

  1. El récord histórico en Ávila

Las cifras han crecido de forma sostenida desde el jueves. El fuego de Burgohondo se sumó en algunos momentos al gran incendio de la Sierra Oeste madrileña, lo que llevó a la Unidad Militar de Emergencias (UME) a tratar ambos focos como un único gran incendio para facilitar la coordinación del operativo. El teniente general Francisco Javier Marcos Izquierdo, jefe de la unidad, explicó esa decisión: «Es la mejor forma de gestionar y ganar tiempo». Según los datos de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, a las 50.000 hectáreas quemadas en Ávila se suman otras 25.000 en la sierra madrileña y 2.000 en la provincia de Toledo, en un perímetro conjunto de 280 kilómetros.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha contabilizado ya 22 grandes incendios forestales en lo que va de 2026, aquellos que superan las 500 hectáreas, la cifra más alta del último decenio. Solo en los primeros veinticuatro días de julio se registraron diecisiete grandes incendios en España, frente a una media histórica de 9,2 para todo el mes, según datos del Ministerio recabados desde 1983. La superficie forestal quemada en el país en lo que va de año, más de 130.000 hectáreas según cifras oficiales, sitúa a España como el país de la Unión Europea (UE) con mayor superficie calcinada del continente, por delante de Francia, Italia y Portugal.

  1. La operación para evacuar y confinar a casi cien mil personas

La operación para proteger a los vecinos de los municipios afectados en Madrid, Ávila y Toledo alcanzó una escala insólita, con 89.763 personas afectadas en 46 núcleos de población, de las cuales 59.896 fueron evacuadas y 29.867 permanecieron confinadas en sus casas. Las autoridades, coordinadas por la UME, han priorizado evitar daños personales por encima de cualquier otra consideración. La zona afectada es un amplio territorio rural de pequeñas poblaciones que en muchos casos rondan los dos mil o tres mil habitantes, y las restricciones se han debido tanto a la cercanía de las llamas como a la mala calidad del aire por el humo.

En Madrid se habilitaron quince puntos de acogida, en los que llegaron a permanecer casi 2.500 personas, muchas de ellas procedentes de Aldea del Fresno, uno de los pueblos que logró esquivar las llamas. Los desplazados han encadenado varias noches durmiendo en colchonetas y literas de la UME en polideportivos municipales, con el apoyo de voluntarios y de organizaciones como la ONG World Central Kitchen. Los Reyes Felipe VI y Letizia visitaron a los afectados en el polideportivo de Villamanta, donde el monarca destacó la coordinación del operativo: «Unidos podemos afrontar cualquier riesgo», declaró, mientras la reina subrayó la incertidumbre que viven los desplazados sobre cuándo podrán regresar a sus hogares.

  1. El fallecido de Manises y los heridos en Castellón

El fuego se ha cobrado ya una víctima mortal. Un hombre de avanzada edad murió en el incendio declarado en el barranco del Salt de l’Aigua, en Manises (Valencia), cuando las llamas le sorprendieron mientras acudía a su huerto. El Ayuntamiento decretó dos días de luto oficial tras confirmar la muerte. Otras cinco personas fueron trasladadas a un hospital por inhalación de humo y quemaduras. En paralelo, el incendio declarado en La Vall d’Uixó (Castellón) se descontroló por la tarde, avivado por el viento de poniente, la escasa humedad y el calor, y provocó el desalojo de unos 15.000 vecinos de dieciséis municipios y barrios, con seis personas atendidas en urgencias por inhalación de humo.

La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, señaló que las primeras investigaciones apuntan a que el incendio de Castellón no se originó por causas naturales, aunque las pesquisas continúan abiertas. En Ávila, la Guardia Civil detuvo a una persona e investiga a una segunda por el presunto uso de maquinaria pesada en una zona prohibida, lo que habría provocado la chispa que originó el fuego de Burgohondo. El Gobierno de Castilla y León anunció que se personará como acusación contra quien resulte responsable de iniciar el incendio.

  1. La ayuda europea y los medios desplegados

Ante la magnitud de la catástrofe, España solicitó la activación del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, que respondió con el envío de cuatro aviones Canadair, dos procedentes de Grecia y dos de Italia, además del apoyo del servicio de imágenes por satélite Copernicus. La Comisión Europea mantiene además una reserva de 777 bomberos preposicionados en distintos Estados miembro que podrían desplegarse si España lo solicita. También se sumaron cien efectivos del ejército de Portugal y recursos enviados por diez comunidades autónomas.

La UME mantiene desplegados 1.500 militares en todo el territorio y 500 medios adicionales para intentar dominar las llamas, junto a cientos de agentes de la Guardia Civil y de Protección Civil. Este domingo había 41 carreteras secundarias cortadas en las cuatro provincias más afectadas por el fuego, catorce en Toledo, doce en Ávila, ocho en Madrid y siete en Castellón, según datos del Ministerio del Interior. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha coordinado la respuesta desde el puesto de mando avanzado instalado sucesivamente en Cenicientos y Navalcarnero, ante la propia dificultad del avance de las llamas para mantener operativos los centros de mando.

  1. Lo que viene: previsión meteorológica y riesgo de fusión de frentes

Las previsiones meteorológicas mejoraron por primera vez desde el inicio de los fuegos, aunque el optimismo entre los responsables del operativo se mantiene cauto. La UME logró contener muchos de los frentes activos, aunque varias «cabezas» del incendio seguían fuera de capacidad de extinción. Los esfuerzos se concentraron en la protección de las poblaciones, prioridad absoluta del operativo, y en evitar que las llamas procedentes del sur, del incendio de Burgohondo, se fusionaran con el frente que avanza desde Madrid, lo que crearía un fuego de dimensiones aún mayores.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó los puestos de mando de Castilla y León y de Madrid, y advirtió de que «quedan horas complejas» por delante. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, también acudió a Navalcarnero y evitó entrar en polémicas, destacando el «enorme trabajo de coordinación» entre administraciones. Pese a que la jornada del domingo terminó con mejor sensación que las anteriores, los incendios seguían sin estar perimetrados al cierre de esta edición, y la cifra que las autoridades consideran más relevante, la de víctimas mortales por el fuego en el foco central, se mantenía en cero.

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