Tres asesinatos machistas en 24 horas reabren el debate sobre VioGén

24 juillet 2026 - 09:18

Tres mujeres fueron asesinadas en un intervalo de menos de veinticuatro horas en Antequera, Alameda de la Sagra y Benahavís, en lo que el Ministerio de Igualdad califica técnicamente de clúster de feminicidios. Dos de las víctimas habían estado registradas en el Sistema de Seguimiento Integral en los Casos de Violencia de Género (VioGén), aunque sus expedientes ya no estaban activos en el momento de los crímenes. El caso deja seis huérfanos, tres de ellos menores, y reabre el debate sobre los límites del sistema de protección.

Tres mujeres fueron asesinadas presuntamente a manos de sus parejas o exparejas en un plazo de menos de veinticuatro horas, en sucesos registrados en Antequera (Málaga), Alameda de la Sagra (Toledo) y Benahavís (Málaga). El Ministerio de Igualdad ha confirmado los dos primeros casos como crímenes machistas, mientras que el de Benahavís continúa bajo investigación como violencia de género. El fenómeno recibe la denominación técnica de clúster cuando se producen tres o más feminicidios en una horquilla de entre dos y cinco días, una circunstancia que, según los datos del Ministerio, se concentra especialmente en los meses estivales.

El primer suceso se registró en Antequera, donde la Policía Nacional relacionó el suicidio de un hombre con el hallazgo del cuerpo de una mujer de veintinueve años con heridas de arma blanca. El crimen se produjo apenas una semana después de que decayeran, por consentimiento de ambos, las medidas judiciales de protección que pesaban sobre la pareja desde noviembre de 2023, cuando ella lo había denunciado y ambos entraron en el sistema VioGén, con una orden de alejamiento activa. El segundo caso tuvo lugar en Alameda de la Sagra, donde el Servicio de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha localizó el cuerpo de una mujer de cuarenta y cinco años, también con heridas de arma blanca; la Guardia Civil detuvo a su pareja, de cuarenta y ocho años, hospitalizado por heridas que se cree que pudo haberse infligido él mismo.

El tercer suceso ocurrió en Benahavís, donde el aviso de un vecino condujo al hallazgo del cuerpo de una mujer húngara de cuarenta y cinco años con una herida de arma blanca en el cuello. Este último caso presentaba un antecedente distinto: la víctima había estado registrada en VioGén, aunque su expediente ya no estaba activo, sin que las fuentes de la investigación hayan precisado por el momento las fechas de entrada y salida del sistema ni si su pareja actual era la misma persona a la que denunció en su momento. Solo el crimen de Alameda de la Sagra carecía de denuncias previas conocidas por las instituciones.

El fallo de VioGén y la «perversión del sistema»

El hecho de que dos de las tres víctimas hubieran pasado por VioGén sin que sus casos estuvieran activos en el momento de morir ha reabierto el debate sobre los límites del sistema de seguimiento. El exdelegado del Gobierno contra la Violencia de Género Miguel Lorente calificó de «perversión del sistema» que se acepte la petición de una mujer con orden de alejamiento para levantar esa protección, y explicó que ese perfil de víctimas representa en torno al diez por ciento de quienes denuncian violencia machista, un subgrupo del cual aproximadamente el veinte por ciento corresponde a situaciones de violencia lo bastante grave como para que un juez decida activar medidas de protección.

Miguel Lorente, médico forense y miembro del Observatorio de Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, subrayó que el único motivo que explica un feminicidio es el machismo de los hombres que lo cometen, aunque señaló que existen factores externos capaces de agudizar la reacción violenta de los agresores. Entre los más estudiados se encuentran el consumo de alcohol y otras sustancias, que «estresantes sociales desinhiben y pueden hacer que la violencia sea más explosiva», así como los cambios en las dinámicas de convivencia que se producen en periodos vacacionales, cuando pueden generarse conflictos por decisiones de cuidado o viajes.

Julio, factores de riesgo y respuesta institucional

Los datos históricos del Ministerio de Igualdad, que registran ciento cuarenta y cuatro feminicidios en julio desde el año 2003 sobre un total de mil trescientos setenta y dos confirmados oficialmente, sitúan a este mes como el de mayor incidencia, seguido de junio, con ciento veintiocho casos, y de agosto y enero. Ante el clúster registrado, el Ministerio de Igualdad convocó un comité de crisis para analizar los casos junto con los ministerios de Justicia e Interior y las instituciones autonómicas competentes en violencia de género, con especial atención a aquellos casos, dos de los tres, en los que existían denuncias previas.

Los menores huérfanos de los crímenes de Antequera y Benahavís han pasado a engrosar la estadística oficial, que contabiliza veinte huérfanos de la violencia machista en lo que va de año y quinientos treinta desde 2013, cuando comenzó el conteo. La consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha, Sara Simón, se refirió a ellos como «huérfanos del terrorismo, que es lo que tenemos que asumir que es la violencia machista». Entre los factores adicionales de riesgo estudiados por los especialistas figura también el impacto de los grandes eventos deportivos: campañas como La violencia contra las mujeres no es parte del juego, impulsada por ONU Mujeres y Unicef, han documentado incrementos de hasta un treinta por ciento en las llamadas a líneas de emergencia durante competiciones internacionales de gran audiencia, un patrón constatado también en estudios realizados en el Reino Unido y en Estados Unidos.

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