Roma/París/Madrid – Una nueva ola de incendios forestales alimentada por temperaturas superiores a los 40 grados y fuertes vientos mantiene en alerta al sur de Europa. Italia, Francia y España afrontan una de las jornadas más críticas del verano, con miles de evacuados, decenas de miles de hectáreas calcinadas y tres bomberos fallecidos en las labores de extinción.
Sicilia, en estado de emergencia
En Italia, la situación más grave se vive en Sicilia, donde alrededor de 6.000 bomberos, agentes forestales y equipos de Protección Civil luchan contra medio centenar de incendios activos.
El presidente de la región, Renato Schifani, confirmó el despliegue de medios aéreos para contener unas llamas favorecidas por la intensa sequía y las elevadas temperaturas.
El Ministerio del Interior italiano informó además de la muerte de un bombero durante las operaciones de extinción en el centro de la isla.
Las autoridades advierten de que la falta de precipitaciones ha dejado la vegetación extremadamente seca, lo que facilita la rápida propagación del fuego.
La situación también preocupa en Calabria, donde se han contabilizado más de 160 incendios. Según Protección Civil, varios de ellos habrían sido provocados de forma intencionada y ya se investigan posibles actos criminales.
Francia llora a dos bomberos y evacúa a más de 12.000 personas
En el suroeste de Francia, los incendios han obligado a evacuar a más de 12.000 personas, especialmente en los alrededores de Burdeos, donde dos bomberos fallecieron mientras combatían un gran incendio forestal.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, señaló que Francia ha registrado más de 12.500 incendios desde comienzos de año, con cerca de 44.000 hectáreas devastadas.
Uno de los principales focos afecta a la cuenca de Arcachon, donde ya han ardido más de 2.000 hectáreas de un bosque de pinos especialmente vulnerable.
En Le Porge, unas 700 personas fueron evacuadas y más de 3.000 campistas tuvieron que abandonar la zona por precaución. Otro incendio en el departamento de Var, en el sureste del país, ha arrasado más de 2.500 hectáreas y provocado nuevas evacuaciones.
Los sindicatos de bomberos alertan de un creciente agotamiento de los equipos de emergencia tras semanas de intervenciones continuas.
España combate varios grandes incendios
España tampoco escapa a esta nueva ofensiva del fuego.
Un incendio declarado cerca de Almorox (Toledo) obligó a evacuar varios municipios del oeste de la Comunidad de Madrid, mientras Villa del Prado permaneció confinada por la proximidad de las llamas.
Los servicios de emergencia activaron el sistema de alertas a teléfonos móviles para pedir a la población que permaneciera en sus viviendas con puertas y ventanas cerradas.
Este nuevo foco coincide con otro gran incendio forestal que continúa activo al norte de Madrid y que ya ha devastado unas 32.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los mayores registrados este verano.
Un verano cada vez más extremo
La sucesión de incendios confirma la creciente presión que sufren los países mediterráneos debido a las olas de calor cada vez más intensas y prolongadas.
Las altas temperaturas, la sequía acumulada y los fuertes vientos están creando condiciones especialmente favorables para la propagación de grandes incendios forestales, un fenómeno que los expertos vinculan al cambio climático y que obliga cada verano a movilizar miles de efectivos de emergencia en el sur de Europa.