La final del Mundial a través de sismógrafos y audímetros

21 juillet 2026 - 10:26

La victoria de España en la final del Mundial de fútbol dejó una huella medible más allá de las calles: los sismómetros del Instituto Geográfico Nacional, el Institut Geològic i Cartogràfic de Catalunya y la Red Sísmica Educativa del Geo3BCN-CSIC registraron las vibraciones de la celebración, mientras los datos de audiencia de Barlovento Comunicación confirmaron que el partido fue el segundo evento televisivo más visto de la historia en España. 

La celebración por la conquista de la segunda estrella mundial de la selección española dejó rastro en instrumentos diseñados para medir terremotos, no euforia colectiva. Las vibraciones del suelo provocadas por la reacción simultánea de cientos de miles de personas durante los momentos clave de la final fueron captadas tanto por las redes del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Institut Geològic i Cartogràfic de Catalunya (ICGC) como por los sensores de la Red Sísmica Educativa del Geociencias Barcelona, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Geo3BCN-CSIC). 

Tres picos en el sismómetro, del gol anulado al pitido final

Los registros, procesados por el investigador de Geo3BCN-CSIC Jordi Díaz, muestran señales en estaciones repartidas por toda la geografía española, desde Algeciras y Cádiz hasta Granollers y Lleida. El gráfico evidencia que las vibraciones asociadas a los momentos más intensos del encuentro se propagaron a través del terreno y fueron detectadas por sensores situados a cientos de kilómetros de distancia entre sí, una dispersión geográfica que confirma el alcance verdaderamente nacional de la celebración popular tras el pitido final del árbitro.

Los datos muestran tres picos bien diferenciados durante la final, visibles de forma simultánea en distintos puntos de la red: un tanto que el videoarbitraje (VAR) acabó anulando, el gol de Ferran Torres y la sacudida más intensa de la noche, correspondiente al pitido final, cuando miles de aficionados celebraron de manera espontánea la conquista del título. En Cataluña, los datos de la Red Sísmica Educativa, formada por sismómetros instalados sobre todo en institutos de secundaria, ofrecen una radiografía más detallada, con señales registradas con claridad en localidades como Sabadell, Banyoles y Torroella de Montgrí.

Una señal que se repitió durante todo el torneo

El fenómeno no fue exclusivo de la final. Las vibraciones también se registraron durante la semifinal contra Francia, con picos de movimiento en el subsuelo que coincidieron con el primer gol de Mikel Oyarzabal y el posterior tanto de Pedro Porro. En el partido de octavos contra Portugal, un acelerómetro del IGN situado en Algeciras había captado ya las vibraciones generadas por la celebración del gol de Mikel Merino, lo que confirma que este tipo de señales se repitieron a lo largo de todo el campeonato disputado en Norteamérica.

Tampoco es la primera vez que los sismómetros documentan una gran noche del fútbol español. En la final de la Eurocopa de 2024 contra Inglaterra, los registros de Madrid y Barcelona mostraron un patrón similar, con la multitud congregada en la plaza de Colón y en la plaza de Cataluña haciendo vibrar ambas ciudades con los goles de Nico Williams, en el minuto 47, y Mikel Oyarzabal, en el 86. En Barcelona, los temblores se midieron con el sismómetro del ICGC situado en el Portal de l’Àngel, a menos de cien metros de la concentración de público.

En Madrid, el sensor de referencia fue el del IGN en el Real Observatorio, a menos de dos kilómetros de la plaza de Colón. La Red Sísmica Educativa, según ha explicado en el pasado el propio Jordi Díaz, tiene como objetivo original «dar a conocer la sismología al alumnado de los centros implicados», una finalidad divulgativa que ha terminado por convertirla en un termómetro involuntario de las grandes citas deportivas del país.

El partido más visto de la historia del Mundial en España

La dimensión física de la celebración tuvo su correlato en las pantallas. Según los datos de Barlovento Comunicación, elaborados a partir de la medición de Fiftyfive, la final tuvo una audiencia media de 15.706.000 espectadores y una cuota de pantalla del 87,1%, con un total de 20.105.000 espectadores únicos sumando las emisiones de La 1, La 2Cat, Teledeporte y la plataforma Dazn. El partido se convirtió así en el encuentro de un Mundial más visto de la historia de la televisión en España, superando en 1,5 millones de espectadores la final de Sudáfrica 2010.

El encuentro se sitúa además como el segundo evento televisivo con mayor audiencia jamás registrado en el país, solo por detrás de la tanda de penaltis entre España y Portugal en la Eurocopa de 2012, que reunió a 18,1 millones de espectadores. La 1 concentró la mayor parte del seguimiento, con 17.778.000 espectadores únicos y una cuota del 75,9%. El interés fue creciendo hasta alcanzar su punto álgido a las 00:01 horas, cuando 17.082.000 espectadores seguían el desenlace con una cuota conjunta del 91,2% entre las cuatro cadenas.

Por perfiles de audiencia, la final destacó especialmente entre los hombres, con una cuota del 91,1%, y entre los jóvenes de trece a veinticuatro años, donde el seguimiento alcanzó el 95,2%. Por comunidades autónomas, los mayores niveles de audiencia se registraron en Madrid, con un 92%, seguida de Baleares y Andalucía. Estas cifras permitieron que La 1 firmara su mejor dato diario desde mayo de 2002, con una cuota del 45,5% en el conjunto de la jornada, un registro que confirma que la celebración dejó huella tanto en el subsuelo como en los indicadores de consumo televisivo.

 

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