Meta retira una polémica función de IA tras las críticas por el uso de fotos públicas de Instagram

13 juillet 2026 - 11:08

Meta ha dado marcha atrás apenas unos días después del lanzamiento de una de las funciones más controvertidas de su nuevo sistema de inteligencia artificial. La compañía anunció la retirada de una herramienta de Muse Image que permitía generar imágenes utilizando como referencia fotografías procedentes de cuentas públicas de Instagram, tras una ola de críticas por posibles vulneraciones de la privacidad.

La función, integrada en el nuevo generador de imágenes de Meta, permitía a cualquier usuario mencionar una cuenta pública de Instagram para que la inteligencia artificial creara nuevas imágenes inspiradas en las fotografías de ese perfil. Aunque Meta sostenía que los usuarios disponían de mecanismos para controlar el uso de su contenido, el sistema estaba activado por defecto para las cuentas públicas, lo que desencadenó una intensa polémica.

La reacción fue inmediata. Organizaciones defensoras de la privacidad, expertos en derechos digitales y el sindicato estadounidense de actores SAG-AFTRA denunciaron que la herramienta podía facilitar la creación de réplicas digitales sin un consentimiento claro, especialmente tratándose de imágenes de personas reales.

Ante la presión, Meta reconoció que la función «no cumplió las expectativas» y anunció su retirada. «Nuestra intención era ofrecer una herramienta creativa útil y dar a las personas el control sobre si su contenido público podía utilizarse como referencia. Hemos escuchado las críticas y esta función ya no está disponible», señaló la empresa en un comunicado.

La decisión no supone el abandono de Muse Image, el nuevo modelo de generación de imágenes desarrollado por Meta, que continuará formando parte de la estrategia de la compañía para competir con las plataformas de inteligencia artificial de OpenAI, Google o Adobe. Lo que desaparece es únicamente la posibilidad de utilizar automáticamente fotografías de cuentas públicas de Instagram como base para crear nuevas imágenes.

El episodio vuelve a poner de relieve uno de los grandes desafíos de la inteligencia artificial generativa: encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica y el respeto a la privacidad, el consentimiento y los derechos de imagen de los usuarios.

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