Miles de personas se manifestaron este sábado en Erfurt, en el este de Alemania, contra el congreso federal de Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha que atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento político.
La protesta coincidió con la celebración de la convención nacional de la formación, en la que fueron reelegidos sus colíderes Alice Weidel y Tino Chrupalla. Según la Policía, unas 31.000 personas participaron en las movilizaciones, aunque otras fuentes situaron la asistencia entre 20.000 y 50.000 manifestantes.
Los manifestantes, convocados por sindicatos, organizaciones civiles y colectivos antifascistas, intentaron bloquear accesos al recinto donde se celebraba el congreso, mediante cortes de carreteras, sentadas y acciones de protesta. Pese al dispositivo, la reunión de la AfD pudo celebrarse.
La movilización refleja la creciente preocupación de una parte de la sociedad alemana ante el avance de la ultraderecha. La AfD quedó segunda en las elecciones federales de 2025 con el 20,8 % de los votos y actualmente encabeza algunas encuestas nacionales con hasta el 29 % de intención de voto.
El partido, especialmente fuerte en el este del país, busca consolidar su posición de cara a las próximas elecciones regionales, mientras los partidos tradicionales mantienen el llamado cordón sanitario para impedir su entrada en gobiernos de coalición.
La convención de Erfurt estuvo marcada también por la polémica simbólica, al celebrarse cerca de Weimar en el centenario de una reunión histórica del partido nazi en la región, una coincidencia criticada por sus detractores.