Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán registraron «avances positivos» durante la ronda celebrada este miércoles en Doha, según confirmó Catar, mediador del proceso junto con Pakistán. Ambas partes acordaron reanudar el diálogo tras los funerales del exlíder supremo iraní Alí Jamenei, en un nuevo intento por reducir las tensiones en torno al programa nuclear iraní y otros asuntos estratégicos.
Las negociaciones entre Washington y Teherán continúan avanzando, aunque ambas delegaciones mantienen su negativa a mantener contactos directos.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, Majed Al Ansari, informó de que los mediadores cataríes y pakistaníes celebraron reuniones separadas con los representantes de ambos países y constataron «avances positivos» en las conversaciones.
Según Doha, los progresos se apoyan en los acuerdos alcanzados durante la reciente cumbre del lago de Lucerna, en Suiza, y en el denominado Protocolo de Islamabad, diseñado para facilitar un proceso gradual de negociación.
Una nueva reunión tras el funeral de Jamenei
Las delegaciones acordaron celebrar una nueva ronda de conversaciones una vez concluyan los funerales del exlíder supremo iraní Alí Jamenei, fallecido el pasado 28 de febrero a los 86 años, en el inicio del conflicto que marcó la región este año.
Las ceremonias oficiales comenzarán este sábado en Teherán, mientras que el entierro tendrá lugar el 9 de julio en el santuario del Imán Reza, en Mashhad, ciudad natal de Jamenei.
Tras su fallecimiento, el liderazgo de la República Islámica pasó a manos de su hijo, Mojtaba Jamenei.
Canal permanente de comunicación
El jefe de la delegación iraní, el viceministro de Asuntos Exteriores Kazem Gharibabadi, anunció que ambas partes acordaron crear, a partir de este jueves, un canal permanente de comunicación destinado a informar y registrar posibles incumplimientos de los compromisos que puedan alcanzarse durante el proceso negociador.
El responsable iraní reiteró, sin embargo, que Irán mantiene su rechazo a negociar directamente con Estados Unidos, por lo que las conversaciones seguirán desarrollándose mediante mediadores.
El programa nuclear y los fondos congelados
El principal objetivo de las negociaciones continúa siendo el futuro del programa nuclear iraní, aunque sobre la mesa también figura el desbloqueo de activos iraníes retenidos en el extranjero.
Según Gharibabadi, las conversaciones abordaron la liberación inicial de 6.000 millones de dólares pertenecientes a Irán, así como los bienes y productos que podrían adquirirse con esos recursos en caso de alcanzarse un acuerdo.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que las conversaciones sobre la desnuclearización de Irán «avanzan bien», alimentando el optimismo de ambas delegaciones.
Un proceso todavía frágil
Pese al tono positivo de esta ronda, los analistas consideran que el camino hacia un acuerdo definitivo sigue siendo complejo. Las diferencias sobre el programa nuclear, las sanciones económicas y la estabilidad regional continúan marcando unas negociaciones que podrían resultar decisivas para la seguridad de Oriente Medio.
Si las próximas reuniones mantienen el actual clima de diálogo, Doha podría consolidarse como el principal escenario de una negociación llamada a redefinir las relaciones entre Washington y Teherán tras años de máxima tensión.