La inversión extranjera directa bruta en España alcanzó los 6.567 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 22,6% más que en el mismo período del año anterior, según el Registro DataInvex de la Secretaría de Estado de Comercio. El Ministerio de Economía destacó la consolidación de la recuperación iniciada en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, la inversión neta —el indicador que excluye las desinversiones y refleja la entrada real de capital— cayó un 16,83% hasta los 2.728 millones, su nivel más bajo desde 2021.
La inversión extranjera directa bruta en España sumó 6.567 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento del 22,6% respecto al mismo período del año anterior, según los datos actualizados por el Registro de Inversiones Extranjeras DataInvex de la Secretaría de Estado de Comercio. El Ministerio de Economía valoró el dato en un comunicado en el que afirmó que «se consolida la recuperación iniciada en el segundo semestre de 2025, a pesar del contexto internacional todavía incierto, lo que muestra la confianza de los inversores en España como destino prioritario». El departamento también subrayó el comportamiento de los proyectos productivos de nueva inversión y ampliación —denominados técnicamente greenfield y brownfield— como generadores de empleo, crecimiento y transferencia de conocimiento.
La lectura del dato bruto requiere, sin embargo, dos matices metodológicos que los analistas consideran imprescindibles para una interpretación rigurosa. El primero afecta a la composición de la cifra: el crecimiento registrado en el primer trimestre de 2026 se explica en buena medida por una sola operación, la adquisición del 55% de las acciones del Atlético de Madrid por el fondo estadounidense Apollo en marzo, por un importe de 1.425 millones de euros. El segundo matiz afecta a la base de comparación: en el primer trimestre de 2025 se registró el peor dato de inversión extranjera bruta en cinco años, lo que hace que la variación interanual del 22,6% parta de un punto de partida especialmente bajo.
Una sola operación explica buena parte del alza
La compra del Atlético de Madrid por Apollo representa más de una quinta parte del total de inversión bruta registrada en el trimestre. Su exclusión del cálculo reduciría de forma significativa el incremento interanual, aunque el Ministerio de Economía no ha desglosado los datos excluyendo esa operación en su comunicado. Los analistas señalan que las operaciones de adquisición de grandes activos deportivos o empresariales pueden distorsionar la fotografía trimestral de la inversión extranjera y que el indicador más adecuado para evaluar la salud estructural del atractivo inversor de un país es la inversión neta, que descuenta las desinversiones del capital bruto recibido.
En ese indicador, España registró un retroceso notable. La inversión extranjera directa neta en el primer trimestre de 2026 se situó en 2.728 millones de euros, una caída del 16,83% respecto al mismo período del año anterior y el peor dato desde el primer trimestre de 2021, cuando la economía española aún se recuperaba del impacto de la pandemia. La desinversión, por su parte, se disparó un 84,85% hasta los 3.838 millones de euros, lo que refleja una retirada de capital extranjero de activos ya establecidos en España que supera en volumen a la inversión neta captada en el trimestre.
Madrid y Cataluña concentran el grueso del capital
La distribución territorial de la inversión extranjera bruta sigue siendo marcadamente desigual. La Comunidad de Madrid concentra más de la mitad del total recibido en el trimestre, con 3.367 millones de euros, un incremento del 4,2% respecto al mismo período del año anterior. Cataluña ocupa la segunda posición con 1.541 millones, una cifra que duplica la registrada en el primer trimestre de 2025 y que los datos vinculan en parte a operaciones del sector tecnológico y logístico en el área metropolitana de Barcelona. A mayor distancia se sitúan la Comunidad Valenciana, con 487 millones; Castilla y León, con 290 millones; Andalucía, con 198 millones; Galicia, con 163 millones; Aragón, con 159 millones; y la Región de Murcia, con 102 millones.
Por origen geográfico, Estados Unidos mantiene la primera posición en el ranking de países inversores, con el 21,4% del total recibido, equivalente a aproximadamente uno de cada cinco euros de inversión extranjera bruta. Estados Unidos, Reino Unido y Francia —segundo y tercer puesto respectivamente— prácticamente duplicaron sus flujos de inversión hacia España respecto al primer trimestre de 2025. La novedad más destacada en el mapa de inversores es la irrupción de Corea del Sur como cuarto mayor inversor en el país, un posicionamiento que el Ministerio de Economía vincula al dinamismo de las empresas coreanas en los sectores de energía y tecnología de baterías.
La inversión neta, el indicador que preocupa a los analistas
La caída de la inversión neta hasta su nivel más bajo en cinco años contrasta con el tono optimista del comunicado gubernamental y obliga a distinguir entre el flujo bruto de capital y la aportación efectiva a la economía productiva. Los analistas consultados por medios económicos especializados consideran que la inversión neta es el indicador más fiable para evaluar el atractivo real de España como destino de capital, ya que refleja la entrada de recursos frescos y no el movimiento de activos ya existentes. En ese sentido, el dato del primer trimestre muestra síntomas de agotamiento que el dato bruto no captura.
La inversión española en el exterior también registró un comportamiento complejo en el trimestre. La inversión bruta española en terceros países cayó un 60,9% hasta los 2.915 millones de euros, aunque el Ministerio de Economía destacó que la inversión neta en el exterior se duplicó en términos interanuales, lo que interpreta como señal de una mejora en la posición internacional de las empresas españolas. Los principales sectores receptores de capital español en el extranjero fueron los servicios financieros, con el 33% del total; la industria alimentaria, con el 19%; y las telecomunicaciones, con el 15%. Estados Unidos se mantiene como primer destino de la inversión española en el exterior, seguido de Reino Unido, con Australia como destino emergente en proceso de consolidación.