Madrid/Bogotá. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha otorgado una especial relevancia al mensaje de felicitación enviado por el rey Mohamed VI tras su victoria electoral, hasta el punto de convertirlo en un comunicado oficial difundido por la oficina de prensa de la presidencia electa.
La nota, publicada el pasado 23 de junio, presenta la felicitación del monarca marroquí como uno de los primeros mensajes internacionales de alto nivel recibidos por el nuevo mandatario colombiano y subraya la voluntad de Rabat de abrir «una nueva dinámica» en las relaciones bilaterales.
El documento colombiano insiste en que el mensaje real va más allá de la cortesía diplomática y destaca la disposición del Reino de Marruecos a reforzar la cooperación política, económica y estratégica entre ambos países sobre la base del diálogo y el respeto mutuo.
La decisión de la presidencia electa de dar una amplia difusión al mensaje de Mohamed VI constituye, en sí misma, un gesto político significativo. No es habitual que una felicitación protocolaria reciba un tratamiento específico mediante un comunicado oficial, lo que revela el interés de la nueva administración colombiana por abrir una etapa distinta en sus relaciones con Rabat.
El acercamiento se produce además en un momento de posible redefinición de la política exterior colombiana. Durante los últimos años, las relaciones entre Colombia y Marruecos se habían enfriado debido al reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática por parte del Gobierno de Gustavo Petro, una decisión que supuso un importante punto de fricción entre Bogotá y Rabat.
La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia podría introducir cambios en este ámbito. Diversos observadores consideran que la nueva administración podría revisar la posición colombiana sobre el Sáhara Occidental o, al menos, impulsar una política más cercana a las tesis defendidas por Marruecos, que cuenta actualmente con el respaldo de un número creciente de países occidentales y árabes a su propuesta de autonomía para el territorio.
Aunque todavía no se han anunciado decisiones oficiales en este terreno, la importancia concedida al mensaje de Mohamed VI por la presidencia electa ha sido interpretada por algunos analistas como una señal de acercamiento diplomático.
Más allá de la cuestión sahariana, el comunicado colombiano menciona posibles ámbitos de cooperación relacionados con el comercio, la inversión, la seguridad alimentaria, la conectividad atlántica, las infraestructuras portuarias y los intercambios entre África y América Latina.
Para Marruecos, el acercamiento a Colombia se enmarca en una estrategia más amplia de fortalecimiento de sus relaciones con América Latina, una región donde Rabat ha intensificado en los últimos años su actividad diplomática y económica.
La publicación del comunicado por parte de la presidencia electa colombiana convierte así una felicitación diplomática en un gesto político de mayor alcance, susceptible de abrir una nueva etapa en las relaciones entre Rabat y Bogotá y de influir, incluso, en algunos de los principales dossiers regionales de la diplomacia marroquí.