Zapatero niega ante el juez cualquier influencia en el rescate de Plus Ultra

17 juin 2026 - 18:14

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero compareció este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en el marco del caso Plus Ultra. Durante más de cuatro horas, negó haber ejercido presión alguna sobre el rescate público de la aerolínea venezolana y rechazó haber cobrado comisión alguna. El magistrado denegó las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía Anticorrupción, el Partido Popular (PP), Vox y otras acusaciones populares.

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero declaró este miércoles desde las 9:10 de la mañana ante el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, instructor del caso Plus Ultra. Según fuentes del procedimiento citadas por El Plural, el socialista aseguró que no ejerció ningún tipo de influencia en el rescate público de la aerolínea venezolana durante la pandemia y que no habló con ninguna autoridad del Gobierno para facilitar la operación. El interrogatorio, que se prolongó cerca de cuatro horas, fue conducido principalmente por el propio juez, mientras que su abogado, Víctor Moreno Catena, solo formuló preguntas durante diez minutos.

Zapatero negó también haber cobrado comisión alguna derivada de un presunto tráfico de influencias, así como conocer a ningún directivo de Plus Ultra, con la excepción de Julio Martínez Sola, a quien afirmó haber conocido en 2024, según las mismas fuentes. Sobre el trabajo realizado por sus hijas para la aerolínea, explicó que la empresa familiar de maquetación y diseño factura a numerosos clientes y que se limitó a ejecutar los encargos contratados. El expresidente negó además mantener cualquier tipo de sociedad, tanto en Dubái como en España, y dijo no recordar la comida en la que, según la investigación, se habría hablado de constituir una de esas sociedades.

La petición de la Fiscalía y el rechazo del juez

Tras la declaración, la Fiscalía Anticorrupción solicitó la retirada del pasaporte de Zapatero, incluido el diplomático, al apreciar riesgo de fuga, además de comparecencias quincenales y la prohibición expresa de salir del país. El PP, que coordina a las acusaciones populares, respaldó esas mismas peticiones. El resto de acusaciones, entre las que figuran Vox y la organización ultracatólica Hazte Oír, fueron más allá al reclamar el ingreso en prisión preventiva del expresidente, según confirmaron fuentes jurídicas a la prensa acreditada.

El magistrado Calama rechazó finalmente la imposición de cualquiera de esas medidas cautelares, al considerar que no existe riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas por parte del exdirigente socialista. Zapatero está acusado de cuatro delitos en el marco de la causa: tráfico de influencias, blanqueo de capitales, contrabando y delito fiscal. El expresidente abandonó la sede judicial pasadas las 13:00 horas, cuatro horas después de iniciar su declaración, en la que respondió únicamente a las preguntas del instructor y de su propia defensa.

Sobre dos materias concretas, Zapatero se acogió a su derecho a no declarar. La primera se refiere a la pieza separada abierta por las joyas intervenidas en el registro de su despacho, sobre la que anunció que pedirá prestar una declaración voluntaria en un plazo de una semana o diez días, una vez reúna la documentación necesaria, petición a la que el juez accedió. La segunda materia sobre la que evitó pronunciarse fue el contenido de las conversaciones intervenidas en Estados Unidos, un extremo sobre el que su defensa pidió al instructor que aclare cómo fueron obtenidas.

La autorización patrimonial y el comunicado final

Antes de salir de la Audiencia Nacional, Zapatero presentó ante el juez una autorización universal voluntaria para que pueda constatarse la inexistencia de sociedades, dinero, productos financieros o cualquier activo de su titularidad, directa o indirecta. La medida implica un consentimiento expreso para que la autoridad judicial audite su patrimonio sin necesidad de requerimiento adicional, en lo que su defensa presentó como una muestra de transparencia procesal no habitual en otras causas similares.

El expresidente había anunciado inicialmente que hablaría ante la prensa a la salida del juzgado, pero su entorno decidió finalmente emitir un comunicado escrito ante el elevado número de periodistas congregados en la puerta, más de un centenar según los cálculos de El Plural. En el texto, Zapatero defendió su inocencia con una fórmula directa: «Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido». El expresidente añadió que su silencio de 29 días respondió al «respeto» debido a la Justicia y al magistrado, a quienes correspondía escuchar primero su versión.

El comunicado incluyó también un mensaje dirigido a la ciudadanía, en el que Zapatero reconoció el malestar que pueden sentir quienes hayan dado crédito a las acusaciones en su contra. «Lo más doloroso es saber que mucha gente puede sentirse defraudada si cree las cosas que se afirman de mí», señaló, antes de cerrar con una promesa explícita: «No les decepcionaré». El expresidente subrayó que «la verdad se abrirá paso» y que devolverá la confianza «a quien ahora duda», en un texto que no entró a valorar el fondo de las imputaciones por el caso Plus Ultra.

La jornada judicial deja, en cualquier caso, varios frentes procesales abiertos: la declaración voluntaria pendiente sobre las joyas, el origen de las conversaciones intervenidas en Estados Unidos y el resultado de la auditoría patrimonial que el propio Zapatero ha solicitado. El juez Calama deberá valorar en las próximas semanas el conjunto de la instrucción, mientras las acusaciones populares mantienen posiciones divergentes sobre el alcance de las medidas que debería enfrentar el expresidente del Gobierno mientras avanza el procedimiento.

Compartir el artículo