Inditex bate récord de ventas pero la guerra de Irán encoge sus márgenes

17 juin 2026 - 11:08

El grupo textil gallego registró una facturación de 8.750 millones de euros entre febrero y abril, su primer trimestre fiscal de 2026, un nivel récord que supone un crecimiento interanual del 5,8%. El beneficio neto alcanzó los 1.375 millones, un 5,4% más, pero por debajo de las estimaciones del mercado. Los costes operativos crecieron un 6,4%, por encima del incremento de las ventas, un fenómeno inusual en los resultados de Inditex que refleja el impacto de la guerra de Irán sobre el transporte y las ventas en la zona del conflicto.

Inditex arranca su ejercicio fiscal 2026 con una facturación récord de 8.750 millones de euros en el primer trimestre —los meses de febrero, marzo y abril—, un 5,8% más que en el mismo periodo del año anterior. El beneficio neto del grupo propiedad en un 60% por Amancio Ortega alcanzó los 1.375 millones, un 5,4% más, aunque quedó algo por debajo de las estimaciones del mercado. La acción respondió a la publicación de los resultados con una subida del 1,48%, hasta los 53,56 euros. El incremento del 5,8% en ventas supone el mejor dato interanual desde el último periodo trimestral del ejercicio 2024, y se produce sin contabilizar todavía el efecto de la colección exclusiva de Zara con el artista Bad Bunny, lanzada ya en el segundo trimestre.

El dato que más llama la atención de los analistas es el comportamiento de los costes operativos, que crecieron un 6,4% en el trimestre, por encima del incremento de las ventas. Se trata de un fenómeno inusual en los resultados del grupo gallego, cuyo modelo de negocio ha permitido históricamente mantener el crecimiento de los costes por debajo del de los ingresos. La consecuencia es que el margen neto —la proporción que representa el beneficio neto sobre las ventas— cayó ligeramente, del 15,8% al 15,7%, pese a que el margen bruto mejoró hasta el 61,2% de los ingresos, 0,6 puntos porcentuales más. El resultado de explotación antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones —conocido por su acrónimo en inglés, ebitda— alcanzó los 2.568 millones, un 7,3% más.

Récord de ventas con costes que crecen más deprisa

El efecto cambiario es uno de los factores que lastra el crecimiento nominal de las ventas. En el primer trimestre, los tipos de cambio se comieron tres puntos porcentuales del alza, de modo que a tipos constantes las ventas habrían crecido un 8,8%. La compañía prevé que ese impacto se modere a lo largo del ejercicio y apunta a un efecto neto del 1% para el conjunto del año. La optimización de la red de tiendas continúa: a 30 de abril, el grupo operaba 5.456 establecimientos, 106 menos que un año antes. Casi la mitad corresponden a tiendas de Zara, la marca insignia del grupo, y todas las enseñas salvo Lefties reducen su número de locales respecto al primer trimestre de 2025.

El director de relación con inversores, Gorka García-Tapia, subrayó en la conferencia con analistas que el entorno geopolítico exige «gran flexibilidad y adaptabilidad, también en el transporte», y detalló que el grupo está «usando soluciones múltiples para tener un suministro sin interrupciones». La conferencia se celebró sin la presencia del consejero delegado, Óscar García Maceiras, lo que generó comentarios entre los analistas. García-Tapia precisó que los mayores costes en el transporte derivados del conflicto iraní «serán más visibles en trimestres posteriores», lo que anticipa que la presión sobre los márgenes podría intensificarse en los próximos meses.

Irán en la cuenta de resultados: 480 tiendas en la zona del conflicto

El impacto de la guerra de Irán sobre los resultados de Inditex se manifiesta por dos vías. La primera son los costes de transporte, encarecidos por el cierre del Estrecho de Ormuz y la necesidad de buscar rutas alternativas para el aprovisionamiento de las tiendas en la región. La segunda es la caída de las ventas en los mercados más directamente afectados por el conflicto. El responsable financiero del grupo, Andrés Sánchez Iglesias, confirmó en la conferencia con analistas que las 480 tiendas que Inditex tiene en los países del entorno del conflicto permanecen abiertas, pero que la situación bélica está afectando a las ventas en esa zona.

El grupo no desglosó el impacto cuantitativo del conflicto por mercados, lo que es habitual en sus presentaciones de resultados. La presencia de Inditex en 215 mercados, con una cuota relativamente baja en cada uno de ellos, actúa como amortiguador ante perturbaciones regionales: la diversificación geográfica es uno de los pilares de la resiliencia del modelo. Aun así, ambos ejecutivos reconocieron que el escenario geopolítico actual representa una presión adicional sobre los costes que no estaba en las previsiones del inicio del ejercicio.

Gobierno corporativo: Goirigolzarri entra y los sueldos suben

La convocatoria de la junta anual de accionistas, prevista para el 7 de julio en la sede del grupo en Arteixo, A Coruña, incorpora dos novedades relevantes en materia de gobierno corporativo. La primera es el nombramiento propuesto del expresidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, como nuevo consejero independiente, en sustitución de Rodrigo Echenique, que agota su mandato tras más de una década en el consejo. Goirigolzarri, actual presidente de la Fundación Santander y expresidente de CaixaBank y Banco Popular, aporta al consejo un perfil financiero de primer nivel en un momento en que la gestión del impacto de la guerra sobre los costes y los mercados de deuda europeos gana relevancia estratégica.

La segunda novedad es la propuesta de nueva política de remuneraciones. La retribución de la presidenta, Marta Ortega, crecerá un 20%, pasando del millón actual a 1,2 millones anuales. La cuantía por ejercer la presidencia subirá de 900.000 a 1,05 millones, y la retribución por pertenecer al consejo aumenta en 50.000 euros, hasta 150.000, incremento extensible a todos los consejeros. García Maceiras, consejero delegado desde noviembre de 2021, verá crecer su salario fijo un 18%, hasta 2,95 millones, a lo que se añaden elementos variables a corto plazo ligados a objetivos —que también crecen a dobles dígitos— y cuyo 30% se entregará en acciones.

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