El presidente estadounidense asegura que el pacto podría firmarse este domingo, aunque Teherán mantiene la cautela y afirma que aún no ha tomado una decisión definitiva.
Donald Trump afirmó este domingo que Estados Unidos e Irán están a punto de cerrar un acuerdo destinado a poner fin a meses de tensión militar en Oriente Medio, un pacto que, según aseguró, permitiría la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio energético mundial.
El anuncio llega tras una semana marcada por nuevos enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel, que reavivaron los temores a una escalada regional. Sin embargo, pese al optimismo expresado por Washington, las autoridades iraníes continúan enviando señales contradictorias sobre el estado real de las negociaciones.
A través de su red Truth Social, Trump aseguró que la firma del acuerdo tendrá lugar este domingo, coincidiendo con su 80º cumpleaños. “Inmediatamente después de la firma, el estrecho de Ormuz estará abierto para todos”, escribió el mandatario, añadiendo que Irán “ya no quiere armas nucleares”.
No obstante, desde Teherán no existe todavía una confirmación oficial. La agencia Fars, cercana a los sectores conservadores iraníes, citó una fuente bien informada que afirmó que la República Islámica “aún no ha adoptado ni anunciado una decisión final”.
Pakistán, uno de los mediadores en las conversaciones, también apuntó a avances significativos. El primer ministro Shehbaz Sharif indicó que el acuerdo podría formalizarse electrónicamente en las próximas horas, mientras que los detalles técnicos serían abordados durante la próxima semana.
Obstáculos pendientes
A pesar de los progresos anunciados, varios asuntos clave siguen sin resolverse. Entre ellos figuran el futuro del programa nuclear iraní, la gestión del estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones económicas impuestas a Teherán y la inclusión del conflicto libanés dentro del eventual acuerdo regional.
Según el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, el texto en discusión contempla el desbloqueo de activos iraníes congelados en el extranjero y una nueva fórmula de gestión para el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte sustancial del petróleo y gas comercializados en el mundo.
La agencia iraní Mehr publicó recientemente un borrador atribuido a las negociaciones que incluye el reconocimiento del derecho iraní al enriquecimiento de uranio y la liberación de unos 24.000 millones de dólares retenidos en cuentas internacionales.
Resistencia interna en Irán
Las posibles concesiones incluidas en el acuerdo han generado críticas entre sectores conservadores iraníes. Durante el fin de semana se difundieron imágenes de manifestaciones en las que varios participantes coreaban consignas contra el ministro de Exteriores, reflejando las divisiones internas sobre el alcance de las negociaciones.
Mientras tanto, Catar envió una delegación a Teherán para continuar las gestiones diplomáticas, en un momento en que la comunidad internacional sigue pendiente de una eventual desescalada en una de las regiones más volátiles del planeta.
El conflicto, iniciado a finales de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes contra objetivos iraníes, ha terminado extendiéndose a otros escenarios, especialmente al Líbano, donde los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá han provocado miles de víctimas y una creciente preocupación internacional.