Alligator Alcatraz: México rechaza enviar migrantes a la nueva cárcel de Trump

05 juillet 2025 - 11:38

Estados Unidos abrió esta semana un nuevo centro de detención migratoria en Florida. Lo llaman Alligator Alcatraz. Un nombre que parece sacado de un show de reality carcelario, pero que define bien su lógica: encerrar y aislar en medio de los Everglades, un humedal poblado de caimanes.

Ante este anuncio, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México enviará una nota diplomática exigiendo que ningún migrante mexicano sea enviado allí y que, en su lugar, sea repatriado de inmediato. Es la misma postura que el gobierno mantuvo cuando se propuso usar Guantánamo como centro de detención migratoria.

El mensaje de Sheinbaum va más allá del gesto diplomático. Rechaza, además, la inversión de 170 mil millones de dólares anunciada por Washington para fortalecer deportaciones. Y señala un punto clave: la migración no se resuelve con muros, centros de detención ni militarización, sino con cooperación y desarrollo.

Estados Unidos olvida que millones de mexicanos sostienen gran parte de su economía. No solo con remesas, sino con su trabajo diario en los campos, restaurantes, hoteles y construcciones. Son parte esencial de ese país. Criminalizarlos y recluirlos en un centro en medio de pantanos solo revela el fracaso moral de su política migratoria.

Detrás de la dureza de Alligator Alcatraz hay votos. En un año electoral, la retórica antiinmigrante se convierte en capital político. Pero la dignidad humana no puede medirse en encuestas. Ni reducirse a un número de camas en un centro de detención rodeado de caimanes.

México, con sus limitaciones y contradicciones, al menos recuerda en esta ocasión que sus migrantes son personas, no amenazas. Y que su lugar no es una Alcatraz de reptiles, sino un asiento digno en la sociedad que ayudan a sostener.

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