León XIV sale a pie del Congreso para saludar a sus trabajadores

08 juin 2026 - 16:37

El papa León XIV protagonizó este lunes el primer discurso pontificio ante las Cortes Generales españolas, en una sesión conjunta que reunió a más de 500 diputados y senadores y que concluyó con una ovación prolongada. Al terminar, el Pontífice rompió el protocolo y abandonó el edificio a pie para saludar a los empleados de la Cámara. Podemos y el BNG fueron las únicas formaciones que no acudieron al acto; entre los expresidentes, la ausencia más notoria fue la de José Luis Rodríguez Zapatero.

El papa León XIV llegó esta mañana al Palacio de las Cortes procedente de la Nunciatura Apostólica junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pronunciar el primer discurso de un pontífice ante el parlamento español. El Pontífice fue recibido a pie de coche en la Carrera de San Jerónimo por la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán, que le hicieron entrega de un regalo en nombre de sus respectivas cámaras. En el patio de Floridablanca recibió el saludo de Sánchez, del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, y de la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

El acto se desarrolló con honores de Estado. Tras firmar en el libro de honor del Congreso y saludar en el Salón de los Pasos Perdidos a las Mesas de ambas cámaras, a Alberto Núñez Feijóo y a los portavoces parlamentarios, León XIV accedió al hemiciclo ante una sala prácticamente llena. La presidenta Armengol abrió la sesión con un discurso de bienvenida antes de ceder la palabra al Pontífice. El Papa habló durante unos cuarenta minutos y fue despedido con una ovación larga y sostenida.

Los ausentes del hemiciclo

La composición del hemiciclo ofreció una lectura política por sí misma. Podemos y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) comunicaron con antelación que no asistirían: los primeros, por objeción a la presencia institucional de la Iglesia en el parlamento; los segundos, sin pronunciamiento público detallado. El resto de los grupos, incluida la ultraderecha de Vox, acudió a la sesión. Santiago Abascal, que había prometido no participar en ningún acto institucional en presencia de Sánchez y que dio plantón al Rey en la recepción del 12 de octubre, hizo en esta ocasión una excepción.

Entre los expresidentes del Gobierno, estuvieron presentes José María Aznar y Mariano Rajoy. La ausencia más notoria fue la de José Luis Rodríguez Zapatero, cuya situación judicial ocupa la agenda política desde hace semanas y que no realizó acto de presencia en ninguno de los actos de la visita papal. Felipe González tampoco acudió. El president de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, que impulsó la invitación al Papa en su reunión con León XIV en el Vaticano en octubre del año pasado, sí estuvo presente en el hemiciclo.

El gesto fuera del guion

Concluido el discurso, el protocolo preveía que el Pontífice abandonara el Congreso en vehículo. León XIV no lo hizo así. Al salir del hemiciclo y recorrer los pasillos de la Cámara, el Papa se detuvo al ver a los trabajadores del Congreso que le esperaban emocionados y decidió saludarles personalmente y a pie, en un recorrido improvisado que se prolongó varios minutos antes de subir al vehículo para continuar su agenda. El gesto, no previsto en el programa, fue captado por las cámaras de los medios acreditados y se convirtió en una de las imágenes más difundidas de la jornada.

La escena reprodujo el patrón que el Papa ha mantenido a lo largo de toda la visita: tras los actos institucionales de mayor solemnidad, un gesto de proximidad hacia personas que no figuran en el protocolo. El sábado, ese papel lo tuvieron los usuarios del centro de Cáritas del barrio de Lucero; el domingo, los voluntarios de la misa de Cibeles. Este lunes, los funcionarios y empleados del primer poder del Estado que esperaban al margen del ceremonial oficial.

La ovación y la recepción

El discurso fue recibido con aplausos en varios momentos y con una ovación final que fuentes parlamentarias describieron como inusualmente larga para un acto de estas características. Los pasajes sobre dignidad humana, migración y rechazo al rearme generaron reacciones visibles en distintos sectores del hemiciclo, aunque los grupos optaron en general por la contención durante la intervención y reservaron sus valoraciones para los corrillos posteriores.

Inmediatamente después del acto en el Congreso, León XIV se trasladó a la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la calle Añastro de Madrid, para un encuentro privado con los obispos españoles y un almuerzo en la Nunciatura. Por la tarde, a las 16.15 horas, el Pontífice tenía previsto un encuentro privado con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia, una cita confirmada por el Vaticano el viernes a última hora y que no figuraba en el programa oficial de la visita. Por la noche, León XIV presidirá un encuentro multitudinario con la comunidad diocesana de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.

La jornada de este lunes es la más densa del tramo madrileño del viaje apostólico. El Papa saldrá el martes hacia Barcelona, donde permanecerá hasta el jueves entre los actos previstos en torno a la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família y el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. La última etapa del viaje, en Canarias, está prevista para el fin de semana y se centrará en la realidad migratoria en el archipiélago.

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