China sale en defensa de Cuba y acusa a EE.UU. de fabricar pretextos para endurecer la presión sobre La Habana

04 juin 2026 - 08:02

La escalada verbal entre Washington, Pekín y La Habana añade un nuevo capítulo a la crisis geopolítica que rodea a Cuba. China acusó este jueves a Estados Unidos de utilizar “rumores y difamaciones” para justificar las sanciones contra la isla, después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, volviera a señalar a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. por sus presuntos vínculos con China y Rusia.

Pekín elevó este jueves el tono frente a Washington al rechazar las acusaciones formuladas por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó recientemente que Cuba alberga instalaciones de inteligencia utilizadas por China y Rusia y que continúa representando una amenaza para los intereses de Estados Unidos.

La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, denunció que la Administración estadounidense recurre a “rumores y difamaciones” para justificar lo que calificó como un “bloqueo brutal” y unas sanciones “ilegales” contra la isla caribeña. La diplomática reiteró además el respaldo de Pekín a la soberanía cubana y exigió el levantamiento inmediato del embargo económico impuesto por Washington.

Las declaraciones se producen en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Washington ha endurecido significativamente la presión económica sobre La Habana mediante nuevas restricciones financieras y energéticas, medidas que, según las autoridades cubanas, han agravado una crisis ya marcada por la escasez de combustible, los apagones y la contracción económica.

Rubio insiste en la amenaza cubana

Durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, Marco Rubio sostuvo que Cuba ha respaldado históricamente a movimientos armados de izquierda en América Latina y defendió la necesidad de impulsar una transición política en la isla mediante “reformas serias”. Asimismo, reiteró las sospechas de Washington sobre una cooperación estratégica entre La Habana, Pekín y Moscú en materia de inteligencia.

Las autoridades cubanas han rechazado de forma reiterada esas acusaciones, mientras que China sostiene que su cooperación con Cuba es “legítima, transparente y conforme al derecho internacional”. Pekín ya había respondido en ocasiones anteriores a declaraciones similares de Rubio, negando cualquier actividad encubierta en territorio cubano.

Cuba, nuevo frente de la rivalidad entre Washington y Pekín

Más allá del caso cubano, el intercambio refleja la creciente rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China en América Latina. Para Washington, la presencia económica y tecnológica china en la región constituye un desafío geopolítico cada vez mayor. Para Pekín, las sanciones estadounidenses forman parte de una política de presión unilateral que vulnera la soberanía de terceros países.

La confrontación llega además en un contexto especialmente delicado. En las últimas semanas, dirigentes cubanos han advertido sobre un aumento de las tensiones con Estados Unidos, mientras la Administración Trump mantiene abierta la posibilidad de nuevas medidas coercitivas e incluso ha elevado el tono de sus advertencias hacia el Gobierno de Miguel Díaz-Canel.

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