El CIS sitúa al PSOE once puntos por encima del PP

02 juin 2026 - 14:53

El barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas otorga al Partido Socialista Obrero Español una estimación de voto del 36,2% frente al 24,9% del Partido Popular, una brecha de once puntos que contrasta con el promedio de las encuestadoras privadas, donde el PP lidera con una ventaja media de cinco puntos. El trabajo de campo se cerró el 18 de mayo, un día antes de la imputación de Zapatero y del registro de Ferraz, lo que limita su valor para medir el estado de opinión actual.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó el viernes su barómetro de mayo, el Estudio nº 3562, elaborado a partir de 4.016 entrevistas realizadas entre el 4 y el 18 de ese mes con un error muestral de ±1,6% para un nivel de confianza del 95,5%. La estimación de voto resultante sitúa al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el 36,2% de los sufragios válidos y al Partido Popular (PP) en el 24,9%, una diferencia de once puntos que no tiene correlato en ninguna otra encuesta publicada en lo que va de 2026. El promedio de las nueve encuestadoras privadas —Sigma Dos, Sociométrica, NC Report, 40dB, Target Point, DYM, Ateneo del Dato, Ipsos y More in Common— registradas desde enero sitúa al PP cinco puntos por encima del PSOE. La última de ellas, de la consultora DYM, otorga siete puntos de ventaja a los populares.

El barómetro, presidido por José Félix Tezanos, mantiene una tendencia que se repite en cada una de sus entregas desde las elecciones generales de 2023: el PSOE como partido ganador en la estimación de voto, con una ventaja sobre el PP que en este caso alcanza su nivel más alto desde las elecciones de abril de 2019. Vox es el partido que más crece respecto al barómetro de abril, pasando del 14,7% al 16,2%. Sumar retrocede una décima y queda por debajo del 6%. Podemos y Se Acabó la Fiesta obtienen cada uno el 2,5% y el 2,4% respectivamente.

Por qué el CIS diverge del resto

La divergencia entre el CIS y el conjunto de las encuestadoras privadas tiene una explicación técnica que el propio barómetro permite identificar. La pregunta sobre recuerdo de voto en las elecciones generales de 2023 revela que el 36,6% de los encuestados afirma haber votado al PSOE en aquellos comicios, cuando el resultado real fue aproximadamente once puntos inferior. En el caso del PP, solo el 21,4% de los encuestados declara haber votado a esa formación, frente a un resultado real en torno al 33%. Esta sobrerrepresentación del electorado socialista y la subestimación del voto popular en la muestra son el punto de partida de una estimación que amplifica las diferencias reales entre los dos partidos.

El CIS aplica su propio modelo de estimación electoral, el denominado modelo bidimensional inercia-incertidumbre Alaminos-Tezanos, que no tiene carácter prospectivo sino que mide la probabilidad de apoyo electoral estructural referida al periodo de recolección de los datos. El organismo pone a disposición pública sus microdatos para que cualquier encuestadora pueda aplicar sus propios modelos, lo que explica que distintas metodologías sobre el mismo campo de trabajo arrojen estimaciones divergentes. La diferencia sistemática entre el CIS y las encuestadoras privadas en los últimos barómetros ha sido objeto de debate metodológico y político sin que ninguna de las partes haya ofrecido una resolución definitiva.

Lo que el barómetro mide más allá del voto

El barómetro de mayo incorpora preguntas de opinión sobre varios de los temas centrales de la agenda política actual que ofrecen datos de interés independientemente de la estimación de voto. Sobre la prioridad nacional —la cláusula que Vox ha exigido incluir en los acuerdos de gobierno con el PP en varias comunidades autónomas—, el 79,6% de los encuestados afirma haber oído hablar de los pactos firmados en Extremadura y Aragón. Entre quienes conocen los acuerdos, el 44,6% se muestra muy o bastante de acuerdo con que las políticas sociales se inspiren en ese principio, mientras que el 38,1% se declara nada de acuerdo. La compatibilidad de la prioridad nacional con la Constitución española divide a la ciudadanía: el 43,9% cree que sí es compatible, frente al 39,9% que considera que no lo es.

Sobre la guerra de Irán, el 63,3% de los encuestados se declara muy o bastante preocupado por el conflicto. El 64% cree que la guerra va a durar mucho más tiempo, frente al 25,2% que opina que ya no durará mucho más. La pregunta sobre las declaraciones de Donald Trump contra el Gobierno español revela que el 65,4% de los ciudadanos siente mucho o bastante rechazo por esas declaraciones, frente al 15,5% que no experimenta ningún rechazo. En cuanto a los problemas principales que afectan a España, la vivienda se mantiene en primer lugar con el 48,8% de menciones acumuladas, seguida de la situación económica (20,7%), la inmigración (18,9%) y la sanidad (17,8%).

Los límites del sondeo: campo cerrado antes de los escándalos

El dato más relevante para interpretar el barómetro de mayo no está en las tablas de estimación de voto, sino en las fechas del trabajo de campo. Las entrevistas se realizaron entre el 4 y el 18 de mayo, lo que significa que el sondeo se cerró el día anterior a la imputación de Zapatero —notificada el 19 de mayo— y al registro de la sede del PSOE en Ferraz por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, producido el 27 de mayo. Ninguno de estos dos hechos de gran impacto en el debate público queda recogido en las respuestas de los encuestados.

La encuesta de la consultora DYM publicada el 28 de mayo, realizada durante la semana de la imputación, es la única que incorpora parcialmente ese impacto y otorga al PP siete puntos de ventaja sobre el PSOE. Los datos del CIS reflejan, por tanto, el estado de opinión previo a los dos episodios judiciales más relevantes de la legislatura, lo que los convierte en un retrato del clima político de la primera quincena de mayo antes que en un diagnóstico del momento actual. El próximo barómetro del organismo, previsiblemente en junio, será el primer instrumento del CIS que mida el impacto de la imputación de Zapatero y del registro de Ferraz en la intención de voto.

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