El pastor de Trump reúne a 15.000 evangélicos en Madrid

01 juin 2026 - 16:01

El predicador estadounidense Franklin Graham congregó el sábado a más de 15.000 fieles en la plaza de Vistalegre de Madrid en el Festival de la Esperanza, un evento de dos días organizado por la Billy Graham Evangelistic Association. Graham, hijo del legendario predicador Billy Graham y estrecho colaborador del presidente Donald Trump, lanzó desde el escenario proclamas contra el aborto y las relaciones homosexuales ante una audiencia compuesta mayoritariamente por latinoamericanos residentes en España.

Franklin Graham subió a una tarima con tres pantallas gigantes y cabinas de sonido en la plaza de Vistalegre, en el distrito madrileño de Carabanchel, para dirigirse a más de 15.000 evangélicos congregados bajo un sol de 36 grados. El evento, denominado Festival de la Esperanza y descrito por sus organizadores como «una oportunidad para compartir el amor de Jesucristo con los que anhelan encontrar un sentido para sus vidas», es el regreso de Graham a España once años después de un paso por Barcelona en 2015. El predicador dirige la Billy Graham Evangelistic Association (BGEA) y la organización no gubernamental Samaritan’s Purse, un imperio heredado de su padre, Billy Graham, uno de los evangelistas más influyentes del siglo XX, fallecido en 2018.

La fila para entrar al recinto comenzó varias horas antes de la apertura de puertas. Entre los asistentes predominaban los latinoamericanos, reflejo de la composición demográfica del distrito de Carabanchel, uno de los epicentros de la comunidad latinoamericana en Madrid. También llegaron grupos organizados desde otras ciudades españolas, como los cincuenta fieles de la Iglesia Torre Fuerte de Valladolid encabezados por Carlos Tejedor, de 49 años.

Millón y medio de evangélicos y una «milla» en Carabanchel

El Festival de la Esperanza no es un fenómeno aislado. En España hay alrededor de 1,5 millones de evangélicos, y la cifra no ha dejado de crecer en las dos últimas décadas. En 1998, solo el 0,2% de la población se identificaba con esta confesión; en 2018, el porcentaje había alcanzado el 2%, según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso. Los evangélicos son hoy la confesión minoritaria más numerosa del país, por delante de los testigos de Jehová y por detrás de los musulmanes. En Madrid, las iglesias evangélicas han crecido cerca de un 30% en la última década, pasando de 662 a 855 centros religiosos según el mismo observatorio.

La expansión se concentra en los barrios del sur de la capital por dos razones convergentes: los alquileres más baratos y la alta concentración de población inmigrante. En distritos como Carabanchel, Usera y Tetuán, los templos se multiplican en antiguas naves industriales, locales comerciales y bajos reconvertidos. El barrio de Carabanchel ha llegado a ser conocido como la «milla evangélica»: cada día, voluntarios reparten folletos de iglesias cercanas cerca de la estación de metro de Oporto. Los centros religiosos funcionan en estas zonas como espacios de encuentro, redes de apoyo, comedores improvisados, bolsas de empleo y refugio emocional para miles de personas recién llegadas al país. El Festival de la Esperanza se celebró en Vistalegre pocas semanas después de The Change Madrid, otro gran evento evangélico que congregó a 35.000 personas en el estadio Metropolitano a principios de mayo.

Aborto, homosexualidad y Trump como elegido de Dios

Desde el escenario, Graham combinó el mensaje evangélico con posiciones políticas inequívocas. Describió a Donald Trump como alguien «elegido por Dios» para liderar la guerra contra Irán, arremetió contra el aborto —«solo porque algunos políticos digan que el aborto es legal no significa que esté bien delante de Dios»— y rechazó las relaciones homosexuales: «Dios creó el sexo. Él quiere que lo uses, pero tiene que ser usado en una relación matrimonial entre un hombre y una mujer». Sus declaraciones generaron tanto aplausos entre los fieles como reacciones dispares entre los asistentes consultados a la salida del recinto.

No todos los presentes compartían el encuadre político de Graham. Carlos Tejedor, el responsable eclesial vallisoletano, subrayó que considera «un error vincular a los evangélicos con la ultraderecha» y se ofreció como ejemplo de un creyente capaz de sostener posiciones de distinto signo ideológico: contrario al aborto pero favorable a políticas de acogida de inmigrantes. Yazmín Ramírez, colombiana de 47 años llegada desde Ávila como consejera de la Iglesia Luz para los pueblos, describió a Graham como «un hombre que Dios ha usado para atraer a muchísimas personas al conocimiento de quién es realmente Cristo», sin pronunciarse sobre su dimensión política.

Voces críticas dentro del propio movimiento

La visita de Graham no ha sido recibida sin controversia en el interior del movimiento evangélico. Kenny Clewett, codirector de una iniciativa global sobre migraciones y antiguo pastor evangélico, rechazó de forma explícita la imagen del predicador y cuestionó la coherencia de su mensaje con los textos bíblicos. Clewett calificó a Graham de «multimillonario que promueve la ultraderecha» y negó que pueda considerársele «un pastor que proclame el Evangelio de Cristo». En su análisis, la ultraderecha utiliza a líderes como Graham para «canalizar el rechazo a la homosexualidad, el aborto y las minorías, así como el apoyo a guerras imperialistas», en palabras del propio Clewett.

El antecedente más reciente de la actividad internacional de Graham apunta en esa dirección: en noviembre del año pasado, el predicador se desplazó a Argentina para un acto al que asistió el presidente Javier Milei, con cerca de 70.000 personas, donde mantuvo el mismo discurso de arengas contra el aborto y la homosexualidad. La presencia de Graham en Madrid llega en un momento en que el movimiento evangélico español atraviesa una fase de crecimiento sostenido, impulsado principalmente por la inmigración latinoamericana, y en que el debate sobre sus posicionamientos políticos adquiere una dimensión que desborda el ámbito estrictamente religioso.

Compartir el artículo