Trump endurece el tono con Irán y advierte que la tregua en Oriente Medio está “al borde del colapso”

12 mai 2026 - 06:20

La frágil tregua que desde hace más de un mes contiene parcialmente la escalada militar en Oriente Medio atraviesa su momento más delicado. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este lunes que el alto el fuego con Irán se encuentra en un estado “crítico”, después de rechazar la contrapropuesta presentada por Teherán para consolidar el acuerdo.

Desde la Casa Blanca, Trump calificó la respuesta iraní de “totalmente inaceptable” y recurrió a una imagen dramática para describir la situación:

—La tregua está con respiración asistida. Como cuando el médico entra y dice que el paciente solo tiene un 1 % de posibilidades de sobrevivir.

Las declaraciones reflejan el deterioro de las negociaciones indirectas que Washington y Teherán mantienen desde hace semanas a través de Pakistán, convertido en mediador discreto entre ambas capitales tras la ofensiva israelo-estadounidense del pasado 28 de febrero.

La respuesta iraní no tardó en llegar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que las fuerzas armadas de la República Islámica están preparadas para responder “con una lección contundente” ante cualquier agresión.

La tensión se produce además en torno a uno de los puntos más sensibles de la economía mundial: el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita una parte crucial del comercio global de hidrocarburos.

Trump confirmó que estudia reactivar la operación militar estadounidense destinada a proteger el tránsito marítimo en la zona, suspendida apenas un día después de haber sido anunciada a comienzos de mayo, cuando Washington consideró que existían avances diplomáticos significativos.

Sin embargo, las conversaciones parecen haberse estancado.

Según fuentes citadas por The Wall Street Journal, la contrapropuesta iraní contempla una reapertura gradual de Ormuz acompañada de un levantamiento simultáneo del bloqueo naval estadounidense. Teherán también habría planteado reanudar negociaciones sobre su programa nuclear en un plazo de treinta días.

Irán habría aceptado además diluir parte de su uranio altamente enriquecido y transferir otra parte a un tercer país, aunque rechaza desmantelar sus instalaciones nucleares o aceptar una moratoria de veinte años sobre el enriquecimiento de uranio, exigencias defendidas por Washington e Israel.

En paralelo, otro elemento ha elevado aún más la tensión regional. The Wall Street Journal reveló que Emiratos Árabes Unidos habría llevado a cabo operaciones militares propias contra instalaciones petroleras iraníes en la isla de Lavan durante el mes de abril.

De confirmarse, supondría una ruptura importante en el equilibrio regional, ya que hasta ahora ningún país árabe del Golfo había reconocido una implicación militar directa contra Irán.

El deterioro del clima geopolítico volvió a reflejarse inmediatamente en los mercados energéticos.

El barril de Brent superó nuevamente los 104 dólares, mientras que el WTI estadounidense continuó su escalada, alimentando el temor a nuevas perturbaciones económicas internacionales en un contexto mundial ya marcado por la inflación y las tensiones energéticas.

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