El crucero con hantavirus llega a Canarias tras tres muertes

07 mai 2026 - 16:45

El crucero antártico MV Hondius, con ocho casos confirmados de hantavirus y tres fallecidos, llegará en los próximos días al puerto de Granadilla de Abona en Tenerife. Los 14 pasajeros españoles serán trasladados en avión militar a Madrid para cumplir cuarentena en el Hospital Militar Gómez Ulla, y los extranjeros sin síntomas serán repatriados. La Organización Mundial de la Salud rastrea a 23 personas que desembarcaron en la isla de Santa Elena antes de que se conociera el brote.

El crucero antártico MV Hondius llegará en los próximos días al puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, donde se ha confirmado un brote de hantavirus con tres muertes y ocho contagios entre el centenar largo de personas a bordo. El Ministerio de Sanidad anunció el martes que acepta que el barco se dirija a Canarias, el territorio español más cercano al punto donde se encontraba fondeado, en aguas próximas a Cabo Verde, una vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que ese puerto era el más adecuado para gestionar la emergencia.

La ministra de Sanidad, Mónica García, subrayó que todas las personas que permanecen a bordo son asintomáticas en este momento, aunque tres pacientes con manifestaciones de la infección fueron evacuados previamente a Países Bajos. El médico que atendió los casos en el barco, que en principio tenía previsto ser evacuado a España por la gravedad de sus síntomas, fue estabilizado y trasladado también a los Países Bajos. García garantizó que la operación se llevará a cabo «sin contacto con la población local» y con las máximas «garantías de seguridad».

La cepa que puede contagiar entre personas

El brote generó alarma adicional al confirmarse la cepa implicada. La OMS determinó que el virus identificado en el Hondius es el virus de los Andes, la única variante del hantavirus con transmisión documentada entre seres humanos. A diferencia del resto de hantavirus, cuyo contagio se produce exclusivamente por inhalación de aerosoles o contacto con excrementos de roedores, esta cepa puede pasar de una persona a otra mediante contacto estrecho y prolongado. Su tasa de mortalidad en la actual temporada epidémica en Argentina ronda el 40%.

La identificación fue confirmada por el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica y los Hospitales Universitarios de Ginebra. El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) considera, no obstante, que el riesgo para la población general en Europa es «muy bajo», dado que se aplican medidas de prevención a bordo y que el virus de los Andes tiene escasa capacidad de transmisión entre personas en condiciones normales. Los tiempos de incubación oscilan entre siete y 49 días.

El protocolo para los 14 españoles

Los 14 pasajeros españoles a bordo —13 turistas y una tripulante— serán examinados en el puerto tinerfeño y trasladados en avión militar a la base aérea de Torrejón de Ardoz. Desde allí ingresarán en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, que dispone de ocho Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) y un laboratorio de bioseguridad de nivel 3 (BSL-3). El Hospital Nuestra Señora de Candelaria de Tenerife también está en el dispositivo, aunque no se encontraba operativo en el momento de activarse el protocolo.

El plan contempla someter a toda la tripulación y el pasaje a una primera evaluación en el puerto de Granadilla, situado a diez minutos del aeropuerto. Los ciudadanos extranjeros sin síntomas serán repatriados a sus países de origen. Los españoles permanecerán en cuarentena en el Gómez Ulla el tiempo necesario según los protocolos clínicos. «Esto no es la covid ni de lejos», subrayó el epidemiólogo Salvador Peiró, de Fisabio-Salud Pública, que calificó de «sobreactuación» confinar en un centro sanitario a personas aparentemente sanas, aunque reconoció que la medida responde a criterios de precaución justificados.

La OMS rastrea a 23 desembarcados

La OMS coordina un rastreo internacional para localizar y conocer el estado de salud de las 23 personas que abandonaron el barco en la isla de Santa Elena —un territorio remoto del Atlántico sur, a unos 2.000 kilómetros de la costa de Angola— antes de que se supiera que había un brote a bordo. Los pasajeros fueron informados por los operadores del crucero y se les pidió que notificaran cualquier signo o síntoma. El único caso confirmado fuera del barco es el de un ciudadano suizo ingresado en un hospital de Zúrich.

La cronología del brote arranca el 6 de abril en Ushuaia, Argentina, cuando el primer afectado, un pasajero holandés que llevaba semanas viajando por ese país, comenzó a mostrar síntomas. La hipótesis de la OMS es que se infectó fuera del barco; falleció el 11 de abril. El 22 de abril el Hondius atracó en Santa Elena y allí desembarcó el cadáver. El 24 de abril aparecieron nuevos casos. «Hasta el 25 de abril nadie sabía que había un virus aquí», relató un pasajero que prefiere el anonimato.

García descartó que la operación suponga un riesgo para la salud pública y recalcó el carácter preventivo del dispositivo. «Vamos a ser especialmente cuidadosos y vamos a proteger no solamente a las personas que vengan», señaló la ministra, que añadió que se tomarán «todas las medidas necesarias de salud pública» para garantizar que ninguna persona asintomática pueda transmitir el virus. El Ejecutivo coordina la operación con el apoyo de la OMS, el ECDC y el mecanismo europeo de protección civil, activado desde el martes.

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