La Seguridad Social cerró abril con 22.105.831 afiliados de media en la serie original, el tercer mayor incremento mensual en un mes de abril desde que existen registros. La cifra supone un avance interanual de 517.192 ocupados y consolida 63 meses consecutivos de crecimiento en la serie desestacionalizada. Los datos conviven con el alza de los expedientes de regulación temporal de empleo y con una inflación del 3,3% que limita la ganancia real de poder adquisitivo.
Los afiliados a la Seguridad Social superaron por primera vez en la serie original los 22,1 millones de cotizantes en abril de 2026, al registrar 22.105.831 ocupados de media, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El sistema incorporó 223.685 trabajadores en el último mes, el tercer mayor incremento en un mes de abril desde que existen registros históricos. La ministra Elma Saiz subrayó que el dato certifica que el mercado laboral español lleva «cuatro ejercicios seguidos sumando medio millón de afiliados al año».
El crecimiento interanual alcanzó los 517.192 afiliados, un avance del 2,4% respecto a abril de 2025. En paralelo, el paro registrado bajó en 62.668 personas durante el mes y se situó por primera vez desde 2008 por debajo de los 2,4 millones de desempleados, según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). «Es un dato muy positivo que incluye varias cifras que debemos remarcar», subrayó Saiz, que vinculó el hito con la consolidación de un modelo laboral cuya transformación arranca, según el Gobierno, en la reforma laboral aprobada en 2021.
63 meses de crecimiento ininterrumpido
La serie desestacionalizada —que elimina el efecto de la estacionalidad y el calendario para permitir comparaciones homogéneas entre meses— refuerza la lectura de fondo: la afiliación encadena 63 meses consecutivos de subidas y se asienta por encima de los 22 millones, con 22.052.285 cotizantes. Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, el sistema ha incorporado casi 2,3 millones de afiliados adicionales en términos desestacionalizados, y cerca de 3,5 millones desde 2018. «Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país», declaró la ministra Saiz.
La mejora cuantitativa va acompañada de un cambio estructural en la calidad del empleo. Desde abril de 2021, hay 4.866.333 ocupados más con contrato indefinido y 1.847.426 afiliados menos con contrato temporal, según el Ministerio. El peso de la temporalidad cayó al 11,6% en abril, frente al 30% que registraba en 2019, antes de la reforma. El mayor incremento se concentró en los contratos indefinidos a tiempo completo: 285.984 más que hace un año, sobre un total de 15.536.063 trabajadores con ese tipo de vínculo laboral.
Mujeres, extranjeros y autónomos, motores del alza
Tres colectivos protagonizan los máximos históricos del mes. Las mujeres afiliadas a la Seguridad Social se aproximan a los 10,5 millones, la cifra más alta de la serie, con 250.821 más que hace un año y 1,8 millones adicionales desde 2018. Representan ya el 47,5% del total de cotizantes, un punto porcentual más que hace ocho años. La ministra Saiz señaló que «la situación del mercado de trabajo ha mejorado considerablemente respecto a 2018», con avances especialmente marcados entre los colectivos históricamente más vulnerables a la precariedad.
Los trabajadores extranjeros alcanzaron un nuevo récord con 3.248.247 afiliados en la serie original, 250.939 más que en abril de 2025, lo que equivale al 14,7% del total de cotizantes. Su presencia en el sistema crece a un ritmo interanual del 2,5%. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) registró también un nuevo techo con 3.444.973 personas dadas de alta, 15.439 más que en marzo y 42.775 más que hace un año. El sector de telecomunicaciones y programación lidera el crecimiento de autónomos con un aumento interanual del 11,7%.
Señales de alerta en un mercado en máximos
El cuadro laboral no está exento de sombras. El número de trabajadores acogidos a expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) subió hasta 12.592 personas al cierre de abril, una cifra que refleja la presión de la coyuntura económica sobre sectores específicos. De ese total, 2.482 trabajadores están en un ERTE de fuerza mayor, 6.951 en un ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (ETOP), y 3.159 en el Mecanismo de Flexibilidad y Estabilización del Empleo (Mecanismo RED), diseñado para amortiguar el impacto de crisis sectoriales.
La inflación añade otro matiz relevante. El Índice de Precios de Consumo (IPC) de marzo se situó en el 3,3% interanual, el nivel más alto desde junio de 2024, impulsado por el encarecimiento de los carburantes derivado de la guerra de Irán y del cierre del Estrecho de Ormuz. El avance nominal de la afiliación y de los salarios no se traduce automáticamente en una mejora equivalente del poder adquisitivo cuando la inflación supera ese margen. Los datos definitivos del IPC de abril, previstos para el 14 de ese mes, determinarán si la brecha real se amplía o se estrecha.
En perspectiva comparada, el mercado laboral español mantiene una posición destacada dentro de la Unión Europea (UE). Desde finales de 2021, el empleo en España ha crecido un 9,3%, frente al 6,4% de Italia, el 1,9% de Francia y el 1,6% de Alemania, según los datos del Ministerio. La combinación de la reforma laboral y el ciclo de crecimiento sostenido sitúa a España en la cabecera de las grandes economías europeas en generación de empleo, aunque el avance en afiliación convive con una inflación que reduce el impacto neto sobre el nivel de vida de los hogares.