Pekín reclama contención y diálogo tras la decisión de Washington de suspender parcialmente su operativo naval en Ormuz, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de la crisis entre Estados Unidos e Irán.
China volvió este miércoles a posicionarse como defensor de una salida diplomática a la crisis en Oriente Medio. El Gobierno chino afirmó que únicamente un alto el fuego integral permitirá reducir realmente la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas del planeta.
Las declaraciones llegan después de que Estados Unidos anunciara la suspensión parcial del operativo militar desplegado en la zona y abriera la puerta a un posible acuerdo definitivo con Irán.
Durante una comparecencia ante la prensa en Pekín, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, insistió en que la prioridad pasa por evitar cualquier nueva escalada militar y favorecer una solución negociada.
Según el diplomático chino, todas las partes implicadas deben actuar con prudencia, resolver sus diferencias mediante el diálogo y trabajar para restaurar cuanto antes la estabilidad en la región.
Pekín también dejó claro que seguirá implicándose activamente en los esfuerzos internacionales de desescalada, al tiempo que reforzará las medidas destinadas a proteger los buques vinculados a intereses chinos y a los ciudadanos chinos presentes en la zona marítima.
Lin recordó además que la soberanía y la integridad territorial de los países de Oriente Medio deben ser respetadas, al igual que los intereses de la comunidad internacional en garantizar la libre circulación marítima por el estrecho de Ormuz.
Las declaraciones del portavoz se producen en un momento especialmente delicado para la región. Horas antes, el ministro chino de Exteriores mantuvo en Pekín una reunión con su homólogo iraní, Abás Araqchí, durante la cual calificó la situación actual como un «punto de inflexión decisivo».
El mensaje chino coincide además con la fragilidad del alto el fuego vigente desde principios de abril entre Washington y Teherán, así como con el anuncio estadounidense de poner fin a parte de las operaciones militares destinadas a garantizar la seguridad de la navegación en Ormuz.
En las últimas semanas, China ha condenado repetidamente las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha reiterado su apuesta por un cese inmediato de las hostilidades, la negociación política y la preservación de la libre navegación en el Golfo.
Más allá del discurso diplomático, la posición china refleja también la enorme importancia estratégica que tiene el estrecho de Ormuz para la economía asiática y para la seguridad energética mundial.