Europa y Canadá escenifican unidad en Armenia frente al giro estratégico de Trump

04 mai 2026 - 10:59

Líderes europeos y Canadá, representado por Mark Carney, proyectan un frente común en la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván, en un contexto marcado por las decisiones de Donald Trump que reconfiguran el equilibrio transatlántico.

Europa y Canadá escenificaron este lunes en Ereván una voluntad de cohesión política ante un escenario internacional cada vez más fragmentado. La cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) ha servido de plataforma para expresar una inquietud compartida frente al rumbo adoptado por Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump.

En la apertura del encuentro, Mark Carney rechazó la idea de un mundo dominado por lógicas “transaccionales, insulares y brutales”, en una declaración que refleja la preocupación de varias potencias medias ante la evolución del orden internacional. Su presencia, inédita en este foro, subraya un acercamiento estratégico entre Canadá y los países europeos.

La reunión se produce tras la decisión de Washington de retirar parte de sus tropas desplegadas en Alemania, así como en medio de nuevas amenazas arancelarias dirigidas contra la Unión Europea. Estas medidas han reactivado el debate sobre la autonomía estratégica europea, particularmente en materia de defensa.

El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió de los costes de una dependencia prolongada de Estados Unidos, mientras que la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, insistió en la necesidad de reforzar el pilar europeo dentro de la OTAN.

Otro eje central del encuentro ha sido el apoyo a Ucrania. Los países europeos han asumido un papel más activo en la financiación del esfuerzo bélico de Kiev, en paralelo a una menor implicación estadounidense. En este contexto, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, instó a mantener la presión sobre Rusia y evitar cualquier relajación de las sanciones.

El escenario geográfico de la cumbre, en Armenia, añade una dimensión adicional a los debates. Situado en una región marcada por tensiones entre Rusia, Irán y Occidente, el país anfitrión busca reforzar sus vínculos con la Unión Europea, en una estrategia que no está exenta de riesgos geopolíticos.

Más allá de las declaraciones, la cita de Ereván refleja un momento de transición en el sistema internacional, donde Europa intenta redefinir su papel entre la dependencia histórica de Estados Unidos y la necesidad de afirmarse como actor estratégico autónomo.

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