Abascal arremete contra los musulmanes en el inicio de la campaña andaluza

02 mai 2026 - 14:34

El presidente de Vox, Santiago Abascal, inauguró este viernes en Jaén el primer acto electoral de su partido para las elecciones andaluzas del 17 de mayo ante unas 500 personas. El líder de la ultraderecha centró su discurso en la oposición a la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno, a la que describió como «islamización» e «invasión migratoria», y anunció que Vox mantendrá acciones legales contra el proceso.

Santiago Abascal, presidente de Vox, inauguró este viernes en el parque de La Alameda de Jaén el primer acto electoral de la ultraderecha para las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17 de mayo. El mitin congregó a unas 500 personas en el arranque de la campaña en la comunidad donde el partido aspira a consolidar su representación y donde su actuación como bisagra condicionará si el Partido Popular (PP) logra o no la mayoría absoluta en solitario. Abascal articuló su discurso en torno a tres grandes vectores: la regularización de migrantes, el acuerdo UE-Mercosur y los ataques al presidente del Gobierno.

La «batalla jurídica» contra la regularización extraordinaria de migrantes ocupó el centro de la intervención. Abascal anunció que Vox mantendrá sus acciones legales contra el proceso aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez, al que calificó de «islamización» e «invasión migratoria» del país. El líder de Vox recurrió a la narrativa del reemplazo demográfico para criticar la política migratoria del Ejecutivo: «No puede ser que se le dé la nacionalidad española al primero que llega», enfatizó ante los asistentes.

La regularización como blanco principal

Abascal fue más allá de la mera oposición legal al proceso. En su intervención apeló directamente a la teoría de la sustitución demográfica al afirmar que las autoridades están haciendo cuanto pueden para «sustituir a nuestro pueblo, al que odian porque ya no le vota», de modo que los nuevos ciudadanos reciban las prestaciones sociales y la vivienda que a su juicio deberían destinarse a quienes nacieron aquí. El dirigente de la ultraderecha enmarcó la nacionalidad como «lo más precioso» de lo que dispone la ciudadanía junto a la familia.

La medida a la que Abascal se refiere es el programa anunciado por el Gobierno de Sánchez para 2026, destinado a regularizar a trabajadores extranjeros en situación irregular que cumplan determinados requisitos de arraigo laboral y social. Vox ha impugnado la medida ante los tribunales, de ahí la referencia a la «batalla jurídica». La formación sostiene que el proceso facilita el asentamiento permanente de ciudadanos de países mayoritariamente musulmanes, un argumento que los organismos de derechos humanos y la comunidad científica rechazan como variante de la teoría conspirativa del gran reemplazo, sin base empírica.

Mercosur y el campo andaluz

Abascal aprovechó el contexto agrario del acto para cargar contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur que entró en vigor este mismo viernes. Calificó el tratado de «una sentencia de muerte para el sector primario» y añadió un nuevo frente de crítica: el «fanatismo climático» que, a su juicio, está facilitando la instalación masiva de placas solares a costa del arranque de olivos en diversas comarcas de la provincia jienense.

La elección de Jaén no fue casual. La provincia es el primer productor mundial de aceite de oliva y un símbolo del sector agrario que Vox aspira a representar como alternativa al PP en el voto rural andaluz. El candidato de Vox a la presidencia de la Junta, Manuel Gavira, acompañó a Abascal en el acto, aunque la intervención central fue del presidente del partido, que concentró el protagonismo de la jornada. La presencia de los dos referentes del partido ante un auditorio provincial ilustra la estrategia de doble eje con que Vox afronta el arranque de la campaña.

Los ataques a Sánchez

El tercer eje del discurso fue una batería de ataques al presidente del Gobierno. Abascal calificó a Sánchez de «el señor X de la corrupción en España» e invocó la situación judicial de su esposa, su hermano y lo que describió como «toda la mafia del Peugeot y el Mercedes» con la que, a su juicio, el presidente asaltó las primarias del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Las acusaciones de Abascal contra el jefe del Ejecutivo son alegaciones políticas sin respaldo en resoluciones judiciales firmes.

Abascal también adelantó que Sánchez «va a intentar robar las próximas elecciones generales de 2027» y lo acusó de «ocupar ilegalmente» la presidencia. Ambas afirmaciones carecen de base en resolución judicial alguna. El dirigente de la ultraderecha abrió su intervención denunciando que las instituciones habían impedido la manifestación del sindicato Solidaridad, vinculado a Vox, prevista en Jaén para ese mismo viernes. La Junta Electoral Provincial la había prohibido al considerar que el acto encubría una movilización del partido en plena campaña electoral.

Vox inauguró su campaña andaluza con un tono de confrontación máxima con el Ejecutivo, en la línea desplegada por la formación en ciclos electorales anteriores. Los sondeos publicados antes del arranque sitúan al partido entre 14 y 18 escaños en el Parlamento de Andalucía, cifra que convierte a la ultraderecha en el factor determinante de si el PP logra gobernar en solitario el 17 de mayo o se ve obligado a negociar con ella la investidura.

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