Las encuestas del 17M: claves del escenario electoral andaluz

02 mai 2026 - 05:15

Los sondeos publicados en la recta final de la precampaña consolidan al Partido Popular en la banda de la mayoría absoluta y sitúan al Partido Socialista Obrero Español en proyecciones históricamente bajas. Los datos de Sigma Dos, Target Point y el CIS dibujan un mapa de amplia ventaja conservadora, con la incógnita de Vox —y su creciente trasvase de voto al PP— como principal variable de la aritmética del 17 de mayo.

La campaña electoral en Andalucía arrancó este 1 de mayo con un escenario demoscópico que otorga al Partido Popular (PP) la mayoría absoluta como resultado más probable, aunque no garantizado. El Parlamento andaluz cuenta con 109 escaños y la barrera decisiva se sitúa en los 55 diputados. Tres sondeos publicados en la última semana de precampaña —elaborados por Sigma Dos para El Mundo, Target Point para El Debate y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)— dibujan un mapa coincidente en sus líneas generales, con divergencias relevantes en el tratamiento de la tercera y cuarta fuerzas.

Los casi 6,8 millones de electores andaluces —la comunidad autónoma más poblada de España— acudirán a las urnas el 17 de mayo en unos comicios que trascienden el marco autonómico. El resultado condicionará la posición del Gobierno de Pedro Sánchez de cara a las elecciones generales de 2027 y la geometría de pactos de una derecha que ya gobierna en coalición con Vox en Extremadura y Aragón. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) inauguró hoy la campaña con un acto multitudinario en Cártama, Málaga, con la presencia de Sánchez, del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y de la candidata María Jesús Montero, que había anticipado que el presidente se iba a «volcar» en estos comicios.

  1. La frontera de los 55 escaños: mayoría probable, margen estrecho

Los sondeos sitúan al PP en una horquilla de 55 a 57 escaños. Sigma Dos proyecta entre 55 y 57 diputados para Juanma Moreno con un 43,7% del voto, prácticamente en línea con el 43,1% que en 2022 le reportó 58 escaños. Target Point, por su parte, le asigna entre 55 y 56 diputados con el 42,8%. En ambos casos el PP superaría el umbral mínimo, aunque por un margen que convierte cada escaño en una variable de primer orden. El CIS, con el PP en el 43,6% del sufragio, apunta en la misma dirección que los institutos privados, aunque con discrepancias metodológicas que los propios analistas señalan.

La barrera de los 55 escaños es el eje de toda la interpretación demoscópica. Por encima de ella, Moreno puede revalidar la mayoría absoluta histórica obtenida hace cuatro años sin depender de ningún otro partido. Por debajo, la negociación con la ultraderecha de Vox se convierte en necesidad aritmética —el mismo escenario que ya se ha materializado en Extremadura y Aragón. Los sondeos muestran ese escenario negativo como menos probable, pero ninguno lo descarta de manera concluyente, lo que convierte la movilización del electorado en la variable más difícil de predecir.

  1. El PP: fidelidad blindada y captación del voto de Vox

El rasgo más notable del escenario para el PP no es el porcentaje de voto sino su composición interna. Según el análisis de Sigma Dos, el partido retendría a más del 87% de sus votantes de 2022 —una tasa de fidelidad inusualmente elevada en el contexto español— y captaría adicionalmente una fracción significativa del electorado que entonces optó por Vox. Target Point cuantifica ese trasvase: más de uno de cada cinco votantes de Vox en 2022 se inclinaría ahora por Moreno. Ese movimiento explica por qué el PP no solo aguanta su base, sino que lo hace con comodidad en cifras de mayoría absoluta.

El mensaje de Moreno en precampaña ha pivotado sobre la conveniencia de garantizar un gobierno estable sin alianzas con la ultraderecha, construido sobre su historial de gestión moderada en dos legislaturas. El presidente de la Junta inauguró hoy la campaña en un encuentro con empresarios en Sevilla, donde revindicó a los trabajadores andaluces porque sin ellos no «habría capacidad productiva ni habría dinamismo». La doble apelación —al empresariado y a la clase trabajadora— ilustra la estrategia de amplitud del voto con la que el PP aspira a revalidar la mayoría propia.

  1. El PSOE: Montero en zona de mínimos históricos

Los sondeos sitúan al PSOE en una franja de entre 26 y 29 escaños, por debajo de los 30 que obtuvo en 2022 con Juan Espadas al frente de la candidatura. Es la proyección más baja que la demoscopia ha registrado para los socialistas andaluces en décadas, en una comunidad que gobernaron de manera ininterrumpida desde 1982 hasta 2018. Sigma Dos les asigna entre 27 y 29 diputados con el 23,5% del voto; Target Point, entre 26 y 28 con el 21,6%. El CIS, más generoso con la izquierda en su metodología habitual, eleva el dato al 25,8%.

El problema del PSOE no es solo el votante perdido, sino el que no acude. Los análisis de los sondeos privados apuntan a que la movilización socialista no responde con la intensidad esperada pese al perfil mediático de Montero y al despliegue del Gobierno central en la campaña. La candidata protagonizó hoy el arranque oficial desde la manifestación del 1 de mayo en Málaga, donde insistió en que la vivienda no puede consolidarse como «un bien de lujo», antes de encabezar el gran acto en Cártama. La pregunta sin respuesta de los sondeos es si ese esfuerzo movilizador llegará a tiempo de alterar las tendencias.

  1. Vox: trasvase al PP y divergencia entre sondeos

El rendimiento de Vox el 17 de mayo presenta las mayores discrepancias entre institutos. Sigma Dos le asigna entre 14 y 16 escaños con un 14,3% del voto; Target Point, entre 17 y 18 con el 15,5%. La diferencia más llamativa procede del CIS, que sitúa a la formación de Santiago Abascal en el 10,3% —cifra que, de confirmarse en las urnas, reduciría sustancialmente su grupo parlamentario—. La divergencia obedece en parte a las distintas metodologías de ponderación que aplica cada instituto, con el CIS históricamente más crítico en la estimación del voto de la derecha populista.

La tendencia compartida entre los sondeos privados es la de un Vox que pierde terreno respecto a las expectativas de hace dos meses, cuando la firma de acuerdos de gobierno con el PP en Extremadura y Aragón parecía que podría darle impulso electoral. Ese efecto no se refleja en la demoscopia reciente. Al contrario: el trasvase de voto hacia el PP sugiere que los pactos autonómicos han beneficiado a Moreno más que al candidato de Vox, Manuel Gavira. La fragmentación de ese espacio entre quienes optan por el voto útil conservador y quienes mantienen la papeleta de Vox es, junto a la participación, la principal incógnita aritmética del 17M.

  1. La izquierda alternativa: suma insuficiente

Por Andalucía y Adelante Andalucía mejoran sus expectativas respecto a la fase inicial de la precampaña. Sigma Dos proyecta entre 6 y 7 escaños para Por Andalucía —que ha integrado a Podemos en su candidatura— y entre 3 y 4 para Adelante Andalucía; Target Point les sitúa en rangos similares. En conjunto, el espacio a la izquierda del PSOE podría sumar entre 9 y 11 escaños, una cifra superior a la de 2022, donde la izquierda alternativa quedó en torno a 7 representantes. El crecimiento, sin embargo, no altera el equilibrio global entre bloques.

La fragmentación sigue siendo el principal obstáculo del espacio progresista andaluz. Aunque el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, acusa a Moreno de «gobernar solo para los suyos, para el 1% extractivista», la suma de las tres fuerzas de izquierda —PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía— quedaría en una horquilla de 38 a 43 escaños según los sondeos, muy lejos de los 55 necesarios para investir una alternativa. Sin apoyos externos que los sondeos no contemplan, esa alternativa carece de base aritmética.

  1. Los escenarios y lo que se juega más allá de Andalucía

Las encuestas permiten establecer tres grandes desenlaces. En el primero y más probable, el PP obtiene entre 55 y 57 escaños y Moreno se inviste en solitario, sin costes en imagen vinculados a Vox. En el segundo, si el PP cae por debajo del umbral decisivo, la negociación con la ultraderecha se convierte en el único camino para mantener el gobierno, con el desgaste que eso supondría para la narrativa de moderación que Moreno ha construido durante cuatro años. El tercer escenario, matemáticamente inverosímil según la demoscopia actual, es una mayoría alternativa de izquierda.

El resultado del 17M tendrá consecuencias que superan el ámbito autonómico. Para Sánchez, un avance socialista —por modesto que sea— reforzaría la narrativa de resistencia progresista en el inicio del tramo final de la legislatura. Una derrota amplia del PSOE, en cambio, alimentaría el ciclo de presión interna y debilitaría su posición de cara a las generales de 2027. Para el PP, la diferencia entre gobernar solo o con Vox definirá si Moreno puede proyectar el modelo andaluz como referencia del centroderecha nacional —o si Andalucía se convierte en un caso más de la nueva geometría pactista de la derecha española.

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