China expresó este lunes su preocupación por la “intercepción forzosa” de buques por parte de Estados Unidos, después del ataque estadounidense contra un portacontenedores iraní cerca del estratégico estrecho de Ormuz, e instó a todas las partes a respetar el acuerdo de alto el fuego vigente.
Durante una rueda de prensa en Pekín, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, calificó la situación en el estrecho de Ormuz de “sensible y compleja” y subrayó la necesidad de crear las condiciones necesarias para que el tránsito marítimo vuelva a la normalidad.
Guo señaló que la región atraviesa una “fase clave” de transición entre la guerra y la paz, por lo que resulta urgente sentar las bases que permitan poner fin al conflicto lo antes posible.
El portavoz recordó además la importancia estratégica del estrecho de Ormuz como vía esencial para el comercio internacional, insistiendo en que garantizar la libre circulación marítima responde a los intereses comunes de los países de la región y de toda la comunidad internacional.
“China seguirá promoviendo la distensión de la situación y desempeñando un papel constructivo para lograr una paz duradera y la estabilidad en Oriente Medio”, afirmó.
El Ejército iraní denunció este lunes el ataque de Estados Unidos contra un buque portacontenedores iraní que viajaba desde China hacia Irán, considerando que la operación constituye una violación directa del alto el fuego acordado entre Teherán y Washington.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, continúa sometido a bloqueos intermitentes debido al conflicto. Irán mantiene un estricto control del paso, mientras Washington ha reforzado su cerco naval para limitar las exportaciones e importaciones iraníes.
El incidente se produce en vísperas de una segunda ronda de negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, de la que Teherán amenaza con retirarse mientras no se levante el bloqueo marítimo.
China, que ha condenado reiteradamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, insiste también en la necesidad de respetar la soberanía de los países del Golfo, con los que mantiene importantes vínculos energéticos, comerciales y diplomáticos.