Argentina abre este martes un nuevo juicio sobre la muerte de Diego Maradona, tras la anulación del proceso anterior por el escándalo protagonizado por una jueza vinculada a un documental clandestino sobre el caso.
Cinco años después de la muerte de Diego Maradona, la justicia argentina vuelve a sentar en el banquillo al equipo médico que atendió al astro del fútbol en sus últimos días.
El nuevo juicio arranca este martes en San Isidro, en la periferia de Buenos Aires, casi un año después de que el primer proceso fuera anulado en medio de un escándalo que sacudió a la opinión pública del país.
La causa busca determinar la responsabilidad penal de siete profesionales de la salud —entre médicos, psicólogos y enfermeros— acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su actuación podía desembocar en la muerte del exfutbolista.
El primer juicio quedó sin efecto en mayo de 2025 tras descubrirse que una de las magistradas, Julieta Makintach, participaba en la grabación clandestina de un documental titulado Justicia divina, centrado precisamente en el proceso judicial.
El escándalo provocó la nulidad de 20 audiencias y de 44 testimonios ya recogidos.
En esta nueva fase, la Fiscalía prevé escuchar a unos 120 testigos a lo largo de unas 30 audiencias, con una duración estimada hasta julio.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, por una crisis cardiorrespiratoria y un edema pulmonar mientras se recuperaba de una neurocirugía en una residencia privada de Tigre.
La acusación sostiene que el equipo médico ejecutó un “plan inhumano” al mantenerlo en una internación domiciliaria inadecuada.
La defensa, por el contrario, insiste en que la muerte se produjo por causas naturales.
Entre los principales imputados figuran el médico personal Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
Las penas solicitadas oscilan entre 8 y 25 años de prisión.