En plena escalada de tensiones geopolíticas y comerciales, el presidente chino, Xi Jinping, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, escenificaron este martes en Pekín una sintonía diplomática centrada en la defensa del derecho internacional, el multilateralismo y el rechazo a la lógica de la “ley de la selva”.
El presidente de China, Xi Jinping, recibió este martes en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en una reunión marcada por un discurso de fuerte carga política sobre el actual desorden internacional.
Durante el encuentro, Xi afirmó que tanto China como España se sitúan “del lado correcto de la historia”, en un contexto mundial que describió como “cambiante y turbulento”, y en el que, según denunció, el derecho internacional está siendo “gravemente socavado”.
El mandatario chino subrayó que ambos países comparten principios en defensa de la justicia internacional y del sistema multilateral, al tiempo que advirtió contra el retorno a la “ley de la selva” como norma en las relaciones internacionales.
“China y España tenemos principios, defendemos la justicia y estamos dispuestos a estar del lado correcto de la historia”, declaró Xi, insistiendo en la necesidad de reforzar la comunicación política, la confianza mutua y la cooperación bilateral.
Por su parte, Sánchez coincidió en el diagnóstico y lamentó que el derecho internacional y la estabilidad global estén siendo erosionados por los conflictos armados, las tensiones comerciales y las crecientes complejidades geopolíticas.
El jefe del Ejecutivo español defendió la urgencia de reforzar el sistema multilateral para que refleje con mayor fidelidad la realidad del actual mundo multipolar y contribuya a la paz y a la estabilidad internacionales.
“España y China pueden contribuir conjuntamente a aportar soluciones a las tensiones comerciales, a las guerras y a los desafíos medioambientales y sociales que afectan al mundo”, afirmó Sánchez.
La visita, la cuarta del presidente del Gobierno español a China en cuatro años, consolida una relación bilateral que ambas partes califican de estable y estratégica, con la puesta en marcha de un nuevo diálogo político entre ambos países.
Sánchez destacó además que la relación hispano-china debe servir como puente para fortalecer el vínculo entre China y la Unión Europea, subrayando que el entendimiento entre ambas partes redundaría en beneficio de la prosperidad global.
Xi aprovechó también la reunión para recordar la visita oficial realizada en noviembre por Felipe VI y Letizia Ortiz a China, enviándoles un saludo que Sánchez se comprometió a trasladar.
Tras la reunión, el presidente chino ofreció un almuerzo oficial al jefe del Gobierno español, al que asistieron asimismo Begoña Gómez y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.