Feijóo convierte la fiscalidad en ariete electoral contra el Gobierno de Sánchez

09 avril 2026 - 20:27

El presidente del Partido Popular lanzó ayer seis compromisos fiscales en un acto de oposición celebrado en Madrid, entre ellos la bajada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas desde el primer año de legislatura, bonificaciones para el empleo juvenil y la reducción del IVA de los alimentos básicos al 5% si la guerra derivada del conflicto en Oriente Medio persiste.

El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, presentó ayer en Madrid un paquete de seis medidas fiscales con las que se comprometió a gobernar si el PP gana las próximas elecciones generales. El acto, organizado bajo el lema «Por lo importante» y enmarcado en la campaña del partido contra lo que denominó el «infierno fiscal» del Gobierno de Pedro Sánchez, reunió a simpatizantes y cargos del PP en la capital. Feijóo garantizó que, de llegar a la presidencia del Gobierno, «no se volverán a pagar tantos impuestos como este año», y añadió que ese compromiso lo asumiría en primera persona: «Y si no lo hago, dejaré de ser presidente del Gobierno».

La presentación llega en un momento en que el coste de la vida ha escalado como consecuencia directa de la guerra de Irán. La inflación interanual se situó en marzo en el 3,3%, el nivel más alto desde junio de 2024, impulsada por el encarecimiento de los carburantes. En ese contexto, el líder del PP busca capitalizar el malestar económico de las clases medias con una agenda fiscal que confronta punto por punto con las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en las últimas semanas, incluido el decreto anticrisis convalidado el pasado jueves en el Congreso de los Diputados.

Los seis compromisos

El primero y más central de los compromisos de Feijóo es la bajada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) desde el primer año de legislatura. El líder del PP criticó que el Gobierno de Sánchez no haya actualizado la tarifa del impuesto con la inflación desde 2015, lo que, a su juicio, supone una subida encubierta para todos los contribuyentes: «Sánchez nunca ha adaptado el IRPF ni siquiera a la inflación». El segundo compromiso afecta directamente al empleo juvenil: Feijóo garantizó la bonificación en el IRPF de los cuatro primeros años de cotización para los trabajadores jóvenes, con el objetivo de abaratar el coste fiscal de los primeros contratos.

El tercer eje es la fiscalidad sobre la herencia y la vivienda. El PP se comprometió a trabajar para que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones quede bonificado en todas las comunidades autónomas, no solo en las gobernadas por el partido, y a ampliar los beneficios fiscales a la natalidad. El cuarto compromiso, condicionado a la persistencia del conflicto bélico, es la reducción del IVA de los alimentos básicos —carne, pescado y conservas incluidos— hasta el 5%. El quinto implica eximir del pago del IVA a los trabajadores autónomos que facturen menos de 85.000 euros al año, en aplicación de una directiva europea que, según Feijóo, el Ejecutivo debería haber trasladado ya al ordenamiento español. El sexto compromiso es la eliminación del denominado «impuesto de la muerte»: «En un momento en el que el Gobierno amenaza con subir para todos el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, yo me comprometo a que no se va a recuperar en ningún caso el impuesto a la muerte», afirmó.

El ataque a la corrupción

El programa fiscal fue el soporte de una ofensiva retórica más amplia centrada en la figura de Sánchez como gestor que «cruje» a los ciudadanos mientras protege a los corruptos de su entorno. En su intervención, Feijóo denunció que el Ejecutivo «cometió más de cien subidas de impuestos» y estableció una ecuación que repitió varias veces ante el auditorio: «Cruje al que madura, cruje al que monta un negocio, cruje al que apoya a sus seres queridos, cruje al que declara hasta el último euro. Pero a los que roban no, a esos no los cruje, a esos los protege». La cita condensó el doble eje del discurso: presión fiscal sobre los ciudadanos y tolerancia gubernamental con la corrupción.

Feijóo afirmó que, a su entender, el objetivo de Sánchez no es que «los españoles lleguen a fin de mes» sino que llegue él «al final de la legislatura». El presidente del PP calificó la situación fiscal de «sensación de empobrecimiento» cotidiana, y sostuvo que los impuestos «no se usan para mejorar el país sino para tapar la debilidad política, para pagar favores y para convertirlos en mordidas». El Gobierno no emitió respuesta oficial al acto antes del cierre de esta edición.

Un modelo fiscal para las generales

Más allá de las medidas concretas, Feijóo anunció que el PP presentará un «modelo fiscal del siglo XXI» que pondrá a disposición de los ciudadanos antes de las próximas elecciones generales. «Para que el modelo fiscal alternativo sirva para transformar una economía nueva, hay que convertir nuestro país en una economía digital competitiva», argumentó. La propuesta aspira a ofrecer a los votantes un marco económico coherente que responda a la crítica de que el PP se limita a señalar los problemas sin articular una alternativa estructural.

El acto se produce a pocas semanas de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo, en las que el PP defiende su mayoría absoluta bajo el liderazgo del presidente de la Junta, Juanma Moreno. La coincidencia de calendarios no es accidental: el programa presentado ayer busca alimentar el relato nacional del PP en un momento en que Andalucía actuará, según los analistas, como termómetro del estado de ánimo político de cara a las generales de 2027. Para el PP, la fiscalidad es el terreno en que la distancia entre la promesa opositora y la gestión gubernamental resulta más legible para el votante medio, especialmente en un contexto de inflación elevada y coste de la vida al alza.

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