El Gobierno francés descarta una crisis de suministro y atribuye la situación a tensiones logísticas localizadas, especialmente en la red de TotalEnergies, en un contexto marcado por el encarecimiento del carburante.
Un 12 % de las estaciones de servicio en Francia se quedó sin alguno de los carburantes que vende habitualmente, según los últimos datos del Ejecutivo francés, correspondientes al pasado 4 de abril. No obstante, el Gobierno insiste en que no existe un problema generalizado de abastecimiento ni un escenario de escasez estructural.
Fuentes oficiales atribuyen la situación a “tensiones logísticas locales y puntuales”, concentradas sobre todo en la red de TotalEnergies, que opera cerca de un tercio de las gasolineras del país.
La presión sobre estas estaciones responde a una afluencia excepcional de vehículos, favorecida por la política temporal de precios máximos aplicada por la compañía hasta el 7 de abril: 1,99 euros por litro de gasolina y 2,09 euros por litro de gasóleo.
Estos precios se sitúan por debajo de la media nacional, en un momento en que el coste del combustible continúa bajo presión por la crisis energética internacional y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Desde el Ejecutivo se subraya que el porcentaje no implica cierre masivo de estaciones, sino la ausencia puntual de alguno de los tipos de carburante ofertados.
La situación se produce en un contexto político sensible, marcado por el debate sobre nuevos impuestos al sector energético e incluso propuestas de nacionalización parcial del gigante petrolero.
Al mismo tiempo, el Gobierno francés ha activado ayudas selectivas dirigidas a colectivos especialmente expuestos al alza de los carburantes, como agricultores, pescadores y hogares vulnerables.
Un termómetro de la tensión energética europea
Más allá del episodio logístico, el dato vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad del mercado energético europeo y la sensibilidad social en torno al precio del combustible.
Francia descarta por ahora un plan de ayudas masivo como el aplicado tras la crisis derivada de la guerra en Ucrania en 2022.