Canadá se desmarca de la guerra con Irán y revela que EE. UU. no ha pedido ayuda a la OTAN

17 mars 2026 - 14:33
la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand,

la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand,

En medio de la creciente tensión internacional provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, Canadá ha marcado distancia respecto a una posible escalada militar. El gobierno canadiense aseguró este martes que Washington no ha solicitado asistencia a la OTAN y dejó claro que Ottawa no participará en operaciones militares ofensivas.

La declaración fue realizada por la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, durante una conferencia de prensa virtual en la que abordó las implicaciones del conflicto y el debate abierto en torno a una posible implicación de la Alianza Atlántica.

«No se ha formulado ninguna petición ni se ha solicitado asistencia», afirmó Anand al referirse a la posibilidad de que la OTAN intervenga tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien había instado a los aliados a colaborar para garantizar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.

La jefa de la diplomacia canadiense subrayó que no se han producido consultas formales entre los miembros de la alianza sobre una eventual activación de los mecanismos de defensa colectiva.

Distancia respecto a la ofensiva militar

La posición canadiense también refleja una clara voluntad de no implicarse directamente en la ofensiva militar contra Irán.

Anand confirmó que Canadá no fue consultado previamente antes de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes y reiteró que su país no participó en esas operaciones.

«Canadá no participó en la operación militar y no tiene intención de implicarse en la acción militar ofensiva que sigue produciéndose», declaró.

El gobierno canadiense insiste en que su prioridad diplomática es favorecer una desescalada del conflicto y evitar que la confrontación se extienda a toda la región de Oriente Medio.

El estrecho de Ormuz en el centro de la crisis

La diplomacia canadiense ha puesto el foco especialmente en la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

En respuesta a los bombardeos estadounidenses e israelíes, Irán ha amenazado con obstaculizar el tránsito de petroleros en esta ruta clave del comercio energético global, lo que ha provocado una fuerte preocupación en los mercados internacionales.

Según Anand, el bloqueo de esta vía marítima violaría el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

«Los buques de todos los países tienen derecho a transitar por el estrecho de Ormuz y no debe producirse una militarización de las rutas marítimas internacionales», explicó la ministra.

Fisuras dentro del bloque occidental

La posición canadiense pone de relieve las cautelas existentes entre algunos aliados occidentales respecto a una posible internacionalización del conflicto.

Aunque Canadá reafirmó su compromiso con los principios de defensa colectiva de la OTAN, el mensaje transmitido por Ottawa refleja la voluntad de evitar una implicación directa en una guerra que podría tener consecuencias imprevisibles para la estabilidad regional y el suministro energético mundial.

Por ahora, la Alianza Atlántica no ha anunciado ningún debate formal sobre una intervención en el conflicto, mientras la comunidad internacional intenta contener una crisis que amenaza con extenderse más allá de Oriente Medio.

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