Israel afirma haber eliminado a Alí Larijani, figura clave del aparato de seguridad iraní

17 mars 2026 - 13:38

Israel anunció este martes haber eliminado a Alí Larijani, una de las figuras más influyentes del régimen iraní durante las últimas décadas y actual secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. En la misma operación habría muerto también Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij vinculada a los Guardianes de la Revolución. La información fue difundida por el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aunque Teherán no ha confirmado oficialmente la muerte del dirigente iraní.

De confirmarse, la desaparición de Larijani supondría uno de los golpes políticos más significativos contra la estructura del poder iraní desde el inicio de la guerra regional, desencadenada tras los bombardeos israelíes y estadounidenses del pasado 28 de febrero, en los que murió el líder supremo Alí Jamenei.

«El jefe del Estado Mayor me informó de que Larijani y el general Soleimani fueron eliminados anoche», declaró Katz en un mensaje difundido en vídeo. En una frase cargada de retórica bélica, el ministro añadió que ambos «se han unido en las profundidades del infierno a Jamenei».

Un hombre clave del sistema político iraní

Larijani fue durante décadas una de las figuras más influyentes de la República Islámica. Matemático y filósofo de formación, participó en la guerra Irán-Irak en los años ochenta y ocupó numerosos cargos estratégicos en el sistema político iraní.

Entre sus responsabilidades más destacadas se encuentran:

  • ministro de Cultura

  • director de la radiotelevisión estatal

  • negociador jefe del programa nuclear

  • presidente del Parlamento

  • candidato presidencial

  • secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional

En las últimas semanas, su figura había ganado visibilidad pública en plena escalada del conflicto regional. Hace apenas unos días fue visto participando en una manifestación progubernamental en Teherán, en un gesto interpretado como desafío directo a Israel y a Estados Unidos.

Incertidumbre en la cúpula iraní

La eventual muerte de Larijani se produce en un momento de profunda incertidumbre en la dirección política iraní. Tras la muerte de Jamenei, su hijo Mojtaba Jamenei, considerado su sucesor, no ha reaparecido públicamente.

El presidente estadounidense Donald Trump alimentó las especulaciones al declarar que no se sabe con certeza «si está muerto o no» tras haber resultado aparentemente herido en el ataque que acabó con la vida de su padre.

Washington había sancionado recientemente a Larijani por su presunta implicación en la represión de las protestas que sacudieron Irán en los últimos meses.

Guerra regional y tensión energética

Mientras tanto, el conflicto continúa extendiéndose por Oriente Medio. Periodistas de AFP informaron este martes de explosiones en Teherán tras una noche de intensos bombardeos atribuidos al ejército israelí, que asegura haber atacado infraestructuras del «régimen iraní» en la capital.

En respuesta a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, Irán ha lanzado ataques contra intereses estadounidenses y contra infraestructuras energéticas en varios países vecinos.

Uno de los focos de mayor preocupación internacional es el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Las amenazas y ataques contra petroleros en esa vía estratégica han provocado un bloqueo parcial del tráfico marítimo y una fuerte subida de los precios del crudo.

Ante esta situación, Trump pidió a las grandes potencias la creación de una fuerza naval internacional para escoltar a los petroleros. Sin embargo, por el momento la OTAN y varios aliados clave como Japón o Corea del Sur se muestran reticentes a implicarse directamente en el conflicto.

Un conflicto que se amplía

La escalada militar también se ha extendido a otros frentes regionales. Irán ha atacado instalaciones en Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y Omán, mientras que el movimiento libanés Hezbolá abrió un nuevo frente contra Israel en represalia por la muerte de Jamenei.

En Irak, un ataque con drones y cohetes tuvo como objetivo la embajada estadounidense en Bagdad, mientras otro bombardeo causó la muerte de cuatro personas en una vivienda que, según fuentes de seguridad, albergaba asesores iraníes.

A medida que el conflicto se expande, crece la preocupación internacional por una guerra regional de gran escala, con repercusiones directas sobre la estabilidad energética y la seguridad global.

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