Una encuesta realizada por la UNED y la Universidad de Burgos a 518 diputados, senadores y parlamentarios autonómicos revela que los representantes públicos españoles otorgan notable a las Fuerzas Armadas y aprueban a la Monarquía y al Poder Judicial, pero suspenden a los medios de comunicación. Tres de cada cuatro creen que la ciudadanía está perdiendo la confianza en la democracia, aunque el 94% defiende que sigue siendo el mejor sistema de gobierno posible.
Las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad del Estado son las instituciones mejor valoradas por los representantes públicos españoles, con una media de 7,1 sobre 10. Así se desprende de la cuarta edición de la encuesta realizada por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Universidad de Burgos en el marco del proyecto internacional Comparative Candidate Survey (CCS), al que tuvo acceso Europa Press. El estudio consultó a 518 diputados, senadores y parlamentarios autonómicos de todos los partidos políticos con representación en España, y ofrece una radiografía inédita de cómo los propios representantes perciben las instituciones que integran el Estado.
La Corona y el Poder Judicial superan el aprobado: el Rey obtiene una media de 5,5 puntos y la Justicia alcanza 5,8. En el extremo opuesto, los medios de comunicación y los sindicatos comparten la nota más baja de las instituciones analizadas, con un 4,3 sobre 10. Las organizaciones empresariales reciben 4,8 puntos. El dato sobre la prensa resulta especialmente llamativo porque el suspenso es transversal: ninguna de las familias parlamentarias consultadas otorga a los medios una calificación que supere el aprobado, lo que sitúa al periodismo como la institución más cuestionada con independencia del signo político del encuestado.
Las instituciones, a examen
La polarización ideológica del Parlamento se traslada con claridad a las valoraciones institucionales. Los diputados y senadores del Partido Popular (PP) son los que mejor nota conceden a la Justicia, a la Monarquía y a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, con puntuaciones superiores a 8 sobre 10 en los tres casos. En el extremo contrario, los representantes de la llamada izquierda alternativa —Sumar y Podemos— y los grupos nacionalistas e independentistas —Bildu, Junts, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Bloque Nacionalista Galego (BNG)— otorgan al Rey notas que no alcanzan 1 punto sobre 10 y suspenden también al Poder Judicial, a los medios y a las Fuerzas Armadas.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ocupa una posición intermedia: sus parlamentarios dan poco más de un 4 a la Corona y al Poder Judicial, pero elevan a 6,7 la nota de los sindicatos, institución a la que el PP solo concede 2,6 puntos. Por su parte, los representantes de Vox muestran el perfil más singular del estudio: otorgan un 6,6 a la Monarquía —por encima del PSOE— pero registran las valoraciones más bajas de toda la muestra para la prensa, con apenas 1,7 puntos, y para los sindicatos, a los que conceden solo 0,5 sobre 10. La brecha entre bloques en la valoración de casi todas las instituciones refleja una cámara en la que los consensos institucionales son minoritarios.
Democracia en cuestión
Más allá de la valoración de las instituciones concretas, el estudio detecta una preocupación ampliamente compartida por el estado de la democracia. El 76% de los parlamentarios encuestados se muestra de acuerdo con que la ciudadanía está perdiendo la confianza en el sistema democrático, frente a solo el 8% que lo niega. Los más optimistas son los parlamentarios socialistas y los más pesimistas los de Bildu. Pese a ese diagnóstico, el 94% de los representantes públicos sigue considerando que la democracia, con todos sus problemas, es preferible a cualquier otra forma de gobierno. Solo el 2% discrepa de esa afirmación.
La desconfianza tiene, no obstante, un límite preciso: únicamente el 23% de los encuestados cree que el sistema político está tan corrompido que se necesita uno nuevo, frente al 63% que rechaza esa tesis. Los datos sugieren que los representantes perciben un deterioro real de la legitimidad democrática ante la ciudadanía, pero sin que eso derive en un cuestionamiento del modelo en sí. Sobre el mandato del representante, el 63% considera que un político debe seguir la voluntad del pueblo y el 70% opina que su función es descubrir lo que piensan los electores y trasladarlo a la política. Solo en las bancadas de Junts y Vox predomina la postura de que el representante debe mantener sus propias ideas aunque no coincidan con las de sus votantes.
Las grandes divisiones ideológicas
El estudio también cartografía las fracturas en materia de políticas concretas. En igualdad de género, el 38% de los representantes del PP y el 69% de los de Vox considera que la discriminación de las mujeres ya no es un problema en España, mientras que en el resto de formaciones la inmensa mayoría opina lo contrario. Sobre inmigración, el 52% de los parlamentarios apoya que se pida a las personas inmigrantes que se adapten a las costumbres españolas, frente al 23% que se opone. Los más favorables a esa posición son los diputados y senadores de Vox (100%), PP (83%) y Junts (77%), mientras que en Bildu (0%), Sumar y Podemos (3%) y ERC (11%) la postura es mayoritariamente contraria.
Sin embargo, el 81% de los parlamentarios considera que las personas migrantes son beneficiosas para la economía española, con la excepción de los cargos de Vox, que se posicionan mayoritariamente en sentido contrario. En materia medioambiental, el 68% se muestra de acuerdo con adoptar medidas contundentes para proteger el medio ambiente, aunque el 69% de los representantes de Vox discrepa. Sobre el gasto en defensa, el 46% de los encuestados le otorga alta prioridad, con PP y Vox superando el 75% de respaldo, mientras que en los partidos de izquierda y los grupos nacionalistas esa posición no supera el 14%. En fiscalidad, la media de apoyo a pagar más impuestos para mejorar los servicios públicos se sitúa en 7,1 puntos, con Vox (4) y PP (5,2) en el extremo inferior y los partidos de izquierda superando el 9 sobre 10.