Greenpeace alerta del riesgo de un desastre ecológico por petroleros bloqueados en el Golfo Pérsico

09 mars 2026 - 22:36

La organización ecologista Greenpeace advirtió sobre un posible desastre ambiental en el Golfo Pérsico debido al bloqueo del tráfico marítimo provocado por la escalada militar en Oriente Medio. Según la ONG, decenas de petroleros cargados de crudo permanecen detenidos en la región, lo que multiplica el riesgo de accidentes y vertidos de gran magnitud.

De acuerdo con un informe difundido por la división alemana de Greenpeace, más de 68 petroleros se encuentran afectados por el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta. La vía marítima habría quedado prácticamente paralizada tras el inicio de la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.

Un volumen de crudo equivalente al consumo anual de Grecia

Los datos analizados por la organización, apoyados en imágenes satelitales y sistemas de seguimiento marítimo, indican que los buques bloqueados transportan aproximadamente 14 millones de toneladas de petróleo. Esta cantidad equivale, según Greenpeace, al consumo energético anual de Grecia.

El problema no se limita al impacto económico sobre los mercados energéticos. La concentración de grandes buques petroleros en un espacio marítimo reducido, en un contexto de tensión militar, aumenta considerablemente la probabilidad de incidentes.

Según la ONG, los combates en la zona y las interferencias en los sistemas de navegación ya han provocado ataques contra algunos barcos y han generado condiciones de navegación altamente inestables.

Ecosistemas frágiles en peligro

El Golfo Pérsico alberga ecosistemas marinos especialmente sensibles, entre ellos arrecifes de coral, manglares y praderas submarinas. Estos hábitats sostienen una biodiversidad crucial para el equilibrio ecológico de la región y para las comunidades costeras que dependen de la pesca.

Greenpeace advierte que un gran vertido de petróleo en estas aguas podría provocar daños ambientales que tardarían décadas en revertirse. La contaminación afectaría no solo a la fauna marina, sino también a la seguridad alimentaria y a la economía de numerosas poblaciones del Golfo.

Una portavoz de la organización, Nina Noelle, señaló en el informe que «las poblaciones locales pagarían el precio de una agresión que viola el derecho internacional y protege intereses ligados a los combustibles fósiles».

Tráfico marítimo casi paralizado

Las cifras del tráfico marítimo reflejan la gravedad de la situación. Según datos del portal especializado MarineTraffic analizados por la agencia AFP, desde comienzos de la semana solo nueve buques comerciales han logrado cruzar el Estrecho de Ormuz.

Por su parte, la firma de análisis energético Kpler estima que el tráfico de petroleros en la zona se ha reducido un 90 % en apenas una semana.

Este estrecho estratégico es vital para el comercio energético global: alrededor de una quinta parte del petróleo mundial transportado por mar pasa por esta vía que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico.

Llamamiento a la desescalada

Ante este escenario, Greenpeace ha instado a todas las partes implicadas en el conflicto a detener las operaciones militares en la zona y a buscar soluciones diplomáticas.

La organización considera que la combinación de tensión militar, bloqueo marítimo y acumulación de buques cargados de crudo constituye una amenaza directa tanto para el medio ambiente como para la estabilidad energética mundial.

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