La Asamblea de Expertos de Irán ya ha elegido al sucesor del ayatolá Alí Jameneí, asesinado el pasado 28 de febrero durante los bombardeos lanzados por Israel y Estados Unidos contra el país persa. Sin embargo, el nombre del nuevo líder supremo aún no ha sido anunciado públicamente.
«La elección del liderazgo ya se ha llevado a cabo y el líder ha sido determinado», declaró el ayatolá Ahmad Alamolhoda, miembro de la Asamblea de Expertos, el órgano formado por 88 clérigos encargado de designar al líder supremo de la República Islámica.
Según Alamolhoda, corresponde ahora al ayatolá Hashem Hosseini Bushehri, secretario de la Asamblea, anunciar oficialmente la decisión adoptada por los religiosos. Otro miembro del organismo, el ayatolá Kamal Heydari, aseguró que se ha escogido «la mejor opción», aprobada por la mayoría de los expertos.
Las presiones para acelerar la designación se intensificaron tras la muerte de Jameneí. Varios clérigos influyentes del país, entre ellos Hosein Nuri Hamedani y Abdolkarim Abedini, urgieron a la Asamblea a completar el proceso de sucesión.
Entretanto, el poder en Irán está siendo ejercido provisionalmente por un consejo formado por el presidente Masud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial Golamhosein Mohseni Eyei y el ayatolá Alireza Arafi, según informó la agencia estatal IRNA.
Israel amenaza con atacar al nuevo líder
En paralelo, el Ejército israelí reiteró este domingo que atacará al futuro líder supremo iraní y a cualquier persona implicada en su designación.
«La mano del Estado de Israel seguirá persiguiendo a cualquier sucesor y a toda persona que busque designarlo», advirtió el ejército en un mensaje publicado en su cuenta en persa de la red X.
Israel sostiene que, tras la «neutralización del tirano Jameneí», el régimen iraní intenta reorganizarse para nombrar un nuevo líder. Las autoridades israelíes también advirtieron que cualquier reunión de la Asamblea de Expertos para formalizar la sucesión podría convertirse en objetivo militar.
La ofensiva contra Irán, iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos, tenía entre sus principales objetivos al líder supremo iraní. La muerte de Jameneí, confirmada posteriormente por Teherán, abrió un periodo de transición política en el país que ahora se encamina hacia la designación de su nuevo dirigente religioso y político.