Vox expulsa a Ortega Smith, cofundador del partido, y abre expediente a Antelo

06 mars 2026 - 21:59

El Comité de Garantías de Vox acordó este jueves la expulsión definitiva de Javier Ortega Smith, afiliado número 6 y cofundador de la formación, por negarse a ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. En la misma sesión abrió expediente disciplinario a José Ángel Antelo, expresidente de Vox en Murcia, que calificó la situación interna del partido de «el imperio del miedo».

Vox consumó este viernes la expulsión definitiva de Javier Ortega Smith, uno de sus fundadores y titular del carné de afiliado número 6, tras concluir el Comité de Garantías del partido que cometió una «infracción muy grave» al negarse a ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. En la misma sesión, ese órgano abrió un expediente disciplinario contra José Ángel Antelo, hasta ahora presidente de Vox en Murcia, y acordó su suspensión cautelar de todos los cargos orgánicos e institucionales. Las dos decisiones, adoptadas el jueves por la noche y comunicadas este viernes, ahondan la crisis interna más grave que ha vivido la formación de Santiago Abascal desde su fundación.

El Comité de Garantías —instancia que vela por el cumplimiento de los estatutos y que actúa con independencia de la dirección ejecutiva— dio por cerrado en dos semanas el expediente abierto contra Ortega Smith. La resolución le retira la condición de afiliado y lo deja formalmente fuera del partido que contribuyó a fundar. La dirección de Vox fue tajante en su comunicado: «Ortega Smith, que ha presumido de ser el afiliado número 6, debería saber que un fundador digno de tal nombre se somete a las normas más que nadie». El detonante formal fue la negativa de Ortega Smith a acatar la decisión del Comité Ejecutivo Nacional —aprobada por unanimidad— que establecía su relevo como portavoz del grupo municipal en el consistorio madrileño. El propio Ortega Smith había formado parte del órgano que adoptó esa decisión y había refrendado los estatutos que la amparaban.

El caso Ortega Smith

La crisis con Ortega Smith arrancó el 12 de febrero, cuando el Comité Ejecutivo Nacional acordó retirarle la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid y entregarla a la concejala Arantxa Cabello. Ortega Smith se negó a asumir el cambio y acudió al pleno del 24 de febrero en calidad de portavoz, coincidiendo en la sala con su sucesora designada, a quien llegó a desautorizar públicamente. En las semanas siguientes, el político acumuló declaraciones críticas contra la dirección, lo que el partido calificó de «descalificaciones» reiteradas. Ante los medios, Ortega Smith anunció que recurriría la expulsión con todos los medios a su alcance, incluida la vía judicial si fuera necesario: «Voy a pelear dentro del partido con los recursos que permiten nuestros estatutos y, si tengo que llegar a la jurisdicción ordinaria, llegaré».

La expulsión como afiliado no conlleva automáticamente su salida del grupo parlamentario de Vox en el Congreso de los Diputados, ya que la militancia no es requisito para pertenecer a él. Queda por determinar si el partido iniciará un proceso para apartarlo del grupo o si Ortega Smith optará por abandonar el acta de diputado o trasladarse al grupo mixto —espacio que agrupa a parlamentarios sin formación propia en la cámara—. Con su salida, Abascal queda prácticamente sin interlocutores del grupo original de fundadores dentro de la estructura del partido.

Antelo: «el imperio del miedo»

El caso de José Ángel Antelo presenta perfiles distintos, aunque confluye en el mismo patrón de enfrentamiento con la dirección nacional. El hasta ahora líder de Vox en Murcia se negó a aceptar su relevo como presidente del Comité Ejecutivo Provincial cuando la dirección se lo comunicó el 26 de febrero. A partir de ese momento, según el partido, inició una «escalada» de declaraciones públicas, mensajes en redes sociales y «filtraciones interesadas» destinadas a blindar su permanencia en el cargo. Vox le acusa además de haber presionado a miembros del grupo parlamentario murciano para que se rebelaran contra las instrucciones de la dirección central del partido, un extremo que esos diputados reconocieron.

En una entrevista publicada este jueves en El Mundo, Antelo ofreció su propia lectura de los hechos con una contundencia inusual para un dirigente territorial. «En Vox no existe la democracia, la libertad. Es el imperio del miedo», afirmó. El político de origen gallego denunció que su firma había sido falsificada en un escrito del partido dirigido a la Mesa de la Asamblea de Murcia para forzar su salida como portavoz, y que Abascal no le había llamado ni dado explicación alguna sobre su relevo. «Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno del Partido Popular», llegó a decir, estableciendo un vínculo entre la crisis orgánica en Murcia y el bloqueo de Vox a la investidura de María Guardiola en Extremadura.

Una crisis en cadena

Las purgas de Ortega Smith y Antelo no son episodios aislados. Se inscriben en una secuencia de tensiones internas que lleva semanas sacudiendo a Vox en varios frentes simultáneos. A finales de febrero, el partido había suspendido ya de militancia a la concejala Carla Toscano y al concejal Ignacio Ansaldo —titular del carné número 1 de afiliado, por delante del propio Abascal—, por sumarse a la posición de Ortega Smith en el Ayuntamiento de Madrid. De los cinco concejales que Vox tiene en el consistorio madrileño, solo dos permanecen en el partido con plena militancia.

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