Las bolsas occidentales respiraron este miércoles después de dos jornadas de nerviosismo en los mercados energéticos. La moderación de los precios del petróleo, tras el fuerte repunte provocado por la guerra en Oriente Medio, permitió a los inversores recuperar cierta calma en Europa y en Estados Unidos.
El movimiento llegó después de que el mercado interpretara como estabilizadoras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que la marina de Estados Unidos está preparada para escoltar buques petroleros en el estrecho de Ormuz si la seguridad del tráfico marítimo lo requiere.
Ormuz, el cuello de botella energético del planeta
La tensión se disparó después de que Irán anunciara el cierre total del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Datos de la firma de análisis energético Kpler indican que el tránsito de hidrocarburos por esta ruta estratégica cayó hasta un 90 %, lo que provocó un shock inmediato en los mercados y alimentó los temores a una crisis energética global.
Sin embargo, analistas del sector consideran que el suministro podría normalizarse relativamente rápido si el tráfico marítimo se restablece en los próximos días.
El petróleo frena su escalada
Tras dos sesiones de fuertes subidas, el petróleo perdió impulso.
El Brent, referencia europea, cerró prácticamente sin cambios en 81,40 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense avanzó ligeramente hasta 74,66 dólares.
Los mercados también reaccionaron a informaciones que apuntan a posibles contactos indirectos entre Irán y Washington para explorar una salida diplomática al conflicto.
Wall Street vuelve al verde
En Estados Unidos, los principales índices bursátiles terminaron la jornada en positivo, impulsados tanto por la estabilización del petróleo como por datos macroeconómicos mejores de lo esperado.
El Dow Jones Industrial Average subió un 0,49 %, el Nasdaq Composite avanzó 1,29 % y el S&P 500 ganó 0,78 %.
En Europa, la recuperación también fue notable: Madrid lideró las ganancias con un 2,49 %, seguida de Milán (+1,95 %), Fráncfort (+1,74 %), Londres (+0,80 %) y París (+0,79 %).
Asia, más expuesta al shock energético
La reacción fue muy distinta en Asia, donde las bolsas sufrieron fuertes caídas debido a la dependencia estructural de la región de las importaciones energéticas procedentes de Oriente Medio.
En Corea del Sur, el índice Kospi se desplomó más de un 12 %, mientras que el Nikkei 225 de Tokio perdió 3,6 %.
Hong Kong y Shanghái también cerraron en rojo.
Un equilibrio frágil
Pese al alivio bursátil, los analistas advierten que el riesgo sigue latente. Un nuevo repunte del petróleo podría reactivar el fantasma de la inflación energética que golpeó a la economía global tras la guerra en Ucrania en 2022.
Por ahora, los mercados celebran la tregua temporal del crudo. Pero nadie descarta que la volatilidad regrese si la crisis en Oriente Medio se prolonga.