El barómetro de 40dB para El País y la Cadena SER sitúa al Partido Popular en el 30,2% de estimación de voto, su peor dato desde julio de 2023, mientras Vox alcanza el 18,8%, su máximo histórico en la serie. El PSOE resiste estable en el 27,7% y la izquierda alternativa pierde terreno. En el espacio a la izquierda del PSOE, el diputado de ERC Gabriel Rufián emerge como el líder preferido para encabezar una eventual candidatura unitaria.
La encuesta mensual de 40dB para El País y la Cadena SER, realizada entre el 20 y el 23 de febrero de 2026 con una muestra de 2.310 entrevistas, ofrece una fotografía del electorado español marcada por el deslizamiento continuo de votos desde el Partido Popular hacia la ultraderecha y por el estancamiento del bloque progresista. El PP registra un 30,2% de estimación de voto, el mínimo de la legislatura y una caída de dos puntos respecto a su anterior registro, mientras Vox alcanza el 18,8%, su cuarto récord consecutivo en la serie histórica. El PSOE se mantiene relativamente estable en el 27,7%, aunque acumula una pérdida de cuatro puntos desde las elecciones generales del 23 de julio de 2023.
El bloque de derechas —PP, Vox y SALF, la formación de Álvaro Pérez «Alvisé»— suma una estimación conjunta del 51,3%, frente al 36,9% del espacio progresista formado por PSOE, Sumar y Podemos. La distancia entre ambos bloques se ha ampliado significativamente desde los comicios de julio de 2023, lo que refleja un proceso de reequilibrio electoral con consecuencias directas sobre la gobernabilidad de un país donde el Ejecutivo de Pedro Sánchez depende de una constelación de apoyos parlamentarios heterogéneos y frágiles.
El PP pierde terreno y Vox marca récord
La caída del PP al 30,2% consolida una tendencia que comenzó a manifestarse en el tramo final de 2025. El partido de Alberto Núñez Feijóo acumula ya más de cinco puntos de pérdida desde su máximo de la legislatura y se sitúa por primera vez por debajo de su marca de diciembre de 2024. La principal hipótesis que maneja el barómetro para explicar este retroceso es el trasvase de votos hacia Vox: el 16,8% de quienes votaron al PP en las elecciones de 2023 declaran que ahora apoyarían a Santiago Abascal. Son, en términos absolutos, cerca de 1,36 millones de votos que migrarían desde los populares hacia la ultraderecha.
Vox, por su parte, consolida una tracción electoral que ya se ha demostrado en comicios autonómicos recientes, como los de Extremadura y Aragón. El partido de Abascal llega al 18,8% con un índice de fidelidad de voto extraordinariamente alto: el 80,3% de quienes le apoyaron en 2023 declaran que repetirían su opción. Esa solidez interna contrasta con la de sus rivales directos: el PP solo conserva al 73,2% de sus votantes de 2023, y Sumar a tan solo el 40,3%. La fortaleza de Vox tiene, sin embargo, un límite estructural: prácticamente no hay reciprocidad en el flujo de votos desde sus competidores. Apenas el 1,7% de los votantes del PP y el 0,9% de los del PSOE migrarían hacia Abascal.
El PSOE aguanta; la izquierda alternativa se fragmenta
El PSOE registra una estimación del 27,7%, prácticamente igual a la del mes anterior, lo que sugiere una estabilización tras el ciclo de pérdidas que el partido acumuló en los meses posteriores a los comicios de 2023. Sin embargo, la formación de Sánchez se mantiene cuatro puntos por debajo de su resultado electoral y no ha conseguido recuperar el terreno cedido. El 68% de sus votantes de julio de 2023 mantienen la intención de voto, mientras que el 5% migra a Vox, el 4% al PP y el 6% declara que se abstendría.
La principal sangría la sufre el espacio a la izquierda del PSOE. Sumar cae al 5,9% —una pérdida de 0,4 puntos— y Podemos al 3,3%, mientras que entre ambas formaciones acumulan 8,2 puntos menos de estimación que el resultado conjunto que obtuvieron en 2023. La encuesta se realizó dos días después de que los parlamentarios Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid) mantuvieran una conversación de gran repercusión sobre posibles estrategias de los partidos de izquierda para frenar al PP y a Vox, lo que añade un elemento de coyuntura política al análisis de este espacio.
Rufián, líder favorito de la izquierda del PSOE
La parte más novedosa del barómetro de 40dB es la encuesta especial sobre el futuro del espacio político a la izquierda del PSOE. Ante la retirada anunciada de Yolanda Díaz como candidata, el diputado de ERC Gabriel Rufián emerge como el líder más valorado para encabezar una candidatura unitaria de estas fuerzas. El 52% de los votantes de ese espacio le señala como su primera opción, muy por delante de Irene Montero (10%), Emilio Delgado (8%) y Alberto Garzón (5%). Rufián es también el más conocido: el 91% de los encuestados dice conocerle, frente al 75% de Garzón o el 73% de Montero.
Las cuatro dimensiones en las que el barómetro mide las capacidades de liderazgo arrojan resultados que refuerzan la primacía de Rufián: es percibido como el más capaz de unir a la izquierda, de atraer a un electorado más amplio, de gobernar España y de movilizar a la base. El 46,4% de los encuestados de ese espacio declara que le gustaría que se formara una candidatura unitaria «claramente», porcentaje que sube hasta el 77,7% si se suman quienes lo apoyarían «con matices». Un 46% de quienes planean votar a Sumar, Podemos, ERC, Bildu y BNG le eligen como la figura que debería encabezar esa eventual coalición.
La brecha de género y edad, clave para entender a Vox
El análisis por grupos demográficos revela patrones que explican en parte la tendencia electoral más relevante del momento: el ascenso de Vox. El partido de Abascal domina entre los hombres jóvenes: es la primera fuerza entre los electores de 18 a 44 años, con un liderazgo especialmente pronunciado en la franja de 18 a 28 años —la generación Z—, donde obtiene en torno al 41% de intención de voto masculino. Esta penetración generacional contrasta con su rendimiento entre las mujeres, donde cae por debajo de las dos grandes formaciones, y entre los mayores de 65 años, donde el PP (27,1%) y el PSOE (25,2%) mantienen su primacía tradicional.
La brecha de género es, precisamente, el principal freno estructural al crecimiento de Vox más allá de sus actuales niveles. Si la formación consiguiera igualar entre las mujeres los porcentajes que cosecha entre los hombres, se convertiría en la primera fuerza a gran distancia del resto. Por ahora, esa asimetría electoral mantiene al PP y al PSOE como los partidos con mayor base electoral consolidada, aunque ambos con tendencias divergentes: el primero, cediendo terreno ante la ultraderecha; el segundo, resistiendo la erosión por su flanco izquierdo. El barómetro de 40dB, en suma, retrata un electorado en movimiento, con la ultraderecha como principal beneficiaria del realineamiento en curso.