El expresidente niega haber mediado en la operación financiera de 53 millones de euros a la aerolínea y tacha de «falsedades» todas las informaciones que le vinculan al caso, mientras el PSOE acusa al PP de instrumentalizar la comisión con fines electorales en plena campaña en Castilla y León
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero compareció este lunes ante la comisión de investigación del Senado que analiza las ramificaciones del denominado caso Koldo, convocado por el Partido Popular (PP) para que explicara su supuesta vinculación con el rescate público de la aerolínea Plus Ultra en 2021. Durante una sesión de más de cuatro horas en la sala Clara Campoamor de la Cámara Alta, el exdirigente socialista rechazó de forma categórica todas las acusaciones y denunció irregularidades formales en su citación, al tiempo que el trasfondo electoral de la comparecencia —celebrada al inicio de la campaña para las elecciones autonómicas de Castilla y León del 15 de marzo— sobrevolaba el debate.
Zapatero acudió al Senado subrayando que comparecía como «ciudadano» y en cumplimiento de su «deber constitucional», dado que lleva catorce años sin ejercer cargo público alguno. Antes de responder a ninguna pregunta, quiso dejar constancia en acta de que la convocatoria se había realizado «de urgencia y sin motivación», en contravención de la sentencia 77/2023 del Tribunal Constitucional (TC), adoptada por unanimidad, que exige motivación expresa en estas circunstancias para garantizar la presunción de inocencia. El expresidente no descartó recurrir en amparo ante el TC si las preguntas de los senadores derivaban hacia cuestiones de carácter «incriminatorio».
«No, en absoluto»: las negativas de Zapatero
La primera pregunta de la sesión llegó de la senadora de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Mar Caballero, quien interpeló directamente a Zapatero: «¿Fue usted el facilitador del rescate, sí o no?». La respuesta del expresidente fue tajante: «No. En absoluto». A partir de ese momento, Zapatero repitió en múltiples ocasiones que no ha tenido «relación de ningún tipo» con la aerolínea Plus Ultra, ni con su presidente, Julio Martínez Sola, con quien admitió que puede haberse cruzado en algún acto, como con «miles de personas» a lo largo de su vida, pero con quien nunca mantuvo «ninguna comunicación ni ninguna reunión».
El expresidente también desmintió las informaciones que le atribuían reuniones con el entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos para tratar el rescate de Plus Ultra. Según Zapatero, el único encuentro que mantuvo con Ábalos tuvo lugar después de que se produjera la operación financiera, y no antes. Respecto al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, señaló que nunca habló con él sobre el rescate de la aerolínea antes de que se ejecutara; la única conversación sobre la comisión Koldo que sostuvo con Sánchez fue posterior, cuando este le transmitió «ánimos» y le contó sus «sensaciones» tras su propia comparecencia. «Todo lo que se ha dicho son falsedades», afirmó el expresidente.
Los 70.000 euros anuales y el vínculo con Análisis Relevante
El núcleo de las acusaciones del PP se concentró en la relación de Zapatero con el empresario Julio Martínez Martínez, conocido como «Julito», actualmente investigado judicialmente y administrador único de Análisis Relevante SL, empresa de la que Zapatero reconoció haber percibido remuneración como consultor. El expresidente admitió haber cobrado una media de 70.000 euros brutos al año —un total de 463.000 euros en seis años—, siempre «con sus facturas» y cotizando el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) como trabajador autónomo, ya que, según enfatizó, nunca ha tenido una sociedad mercantil, «ni aquí ni en ningún sitio del mundo, ni en Kuala Lumpur».
Zapatero precisó además que, con ánimo de transparencia, al aceptar el encargo de Análisis Relevante propuso también que la agencia de comunicación de sus hijas asumiera tareas de marketing y apoyo a la sociedad, aclarando que «la responsabilidad del compromiso de prestación de servicios de esa agencia es esencialmente mía». El PP llegó a acusarle en la sesión de utilizar «una sociedad instrumental» para cobrar de la empresa vinculada a Plus Ultra, acusación que Zapatero rechazó de plano. La formación conservadora llegó a afirmar que el expresidente está «pringado hasta el cuello», a lo que Zapatero respondió que «no lo pueden demostrar» porque «todo es mentira».
Venezuela, el «chivatazo» y la carta del Pollo Carvajal
Otro de los ejes del interrogatorio giró en torno a la presunta relación de Zapatero con el régimen venezolano de Nicolás Maduro y la acusación de que habría avisado al empresario Julio Martínez Martínez de su inminente detención. Respecto a Venezuela, el expresidente fue rotundo: «He apoyado siempre a las empresas españolas en Venezuela a coste cero» y subrayó que nunca ha cobrado del Gobierno de Maduro ni de la petrolera estatal PDVSA. Cuantificó su actividad internacional en 172 viajes y 186 actos públicos en instituciones como Harvard, Yale, Oxford o el Banco Mundial, y detalló haber participado «directa o indirectamente» en la liberación de centenares de presos políticos en Venezuela.
Sobre la acusación de haber dado un «chivatazo» al empresario investigado, Zapatero la calificó de «burdo montaje». Para refutar además el bulo que le atribuía la posesión de «una mina de oro en Venezuela», según supuestas declaraciones del exjefe de inteligencia chavista Hugo Carvajal, conocido como el Pollo Carvajal, el expresidente leyó una carta manuscrita de este último en la que reconocía no haber desmentido oportunamente las acusaciones y escribía: «No he dicho ni tengo nada que decir de usted. No tengo conocimiento de ninguna irregularidad al respecto». «Aquí está la mina de oro», sentenció Zapatero, mostrando el documento.
El trasfondo electoral y la respuesta del PSOE
La sesión no estuvo exenta de tensión política. El senador socialista Alfonso Gil fue directo en su intervención: «Usted está aquí porque hay elecciones en Castilla y León. Es un objetivo electoral a destruir». En la misma línea, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) emitió un comunicado acusando al PP de «persecución política» y reprochándole haber convocado a Zapatero «justo al arrancar la campaña» autonómica. Los socialistas cuestionaron además si el PP llamaría al expresidente José María Aznar para que compareciera ante la comisión en relación con el escándalo internacional en torno a Jeffrey Epstein.
El senador de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Joan Josep Queralt, ironizó sobre la relevancia del asunto en términos procesales, mientras denunció que la comisión había requerido «todo el historial económico» de Zapatero y de sus hijas, incluidas las declaraciones del IRPF desde 2002. El propio Zapatero, al concluir su intervención, lanzó un desafío directo a sus acusadores: «He hecho todo en la vida con decencia y respeto a la legalidad. Sé lo que buscan, pero les digo que ganaré». El caso Plus Ultra sigue su curso en el ámbito judicial: el viernes previo a la comparecencia, el juzgado número 15 de Madrid decidió inhibirse en la instrucción en favor de la Audiencia Nacional, tribunal de competencia ampliada, que asumirá a partir de ahora la investigación sobre el presunto blanqueo de capitales vinculado al rescate de la aerolínea.