El último domingo de junio, la capital colombiana celebró la “Marcha de la Diversidad”, que este año coincidió con los 45 años de la despenalización de la homosexualidad en Colombia.
La movilización partió del Parque Nacional y llegó hasta la histórica Plaza de Bolívar, en el corazón de Bogotá. Durante el recorrido, hubo manifestaciones artísticas, música y pancartas con consignas que reclamaron, una vez más, el derecho de esta comunidad a una “ciudadanía plena”.
Activistas denunciaron que políticos, empresas, marcas y figuras públicas usan símbolos LGBTIQ+ para potenciar su imagen, pero ese apoyo no se traduce en acciones concretas que atiendan sus demandas ni en medidas contra la violencia cotidiana que enfrentan.
En 2024, Colombia registró 164 asesinatos contra personas LGBTIQ+, un homicidio cada dos días, cifra que representa un aumento del 3,8 % respecto a 2023. Solo en los primeros seis meses de 2025, al menos 46 personas LGBTIQ+ han sido asesinadas en el país, según el informe reciente de la organización Caribe Afirmativo.
El reporte, titulado “Con permiso para despreciar”, indica que los homosexuales y las mujeres trans concentran casi la mitad de los asesinatos. Además, denuncia la falta de avances judiciales: el 86 % de los casos sigue en etapa de indagación preliminar y apenas un 6,5 % avanza a fases posteriores.
En 2024, los departamentos de Valle del Cauca y Antioquia concentraron el 30 % de los homicidios, con 26 y 24 casos, respectivamente. El informe también advierte un aumento de la violencia en Chocó, Córdoba y La Guajira, al norte del país.