Más de 150 empresas españolas —en su mayoría pequeñas y medianas— mantienen pendientes de cobro unos 255 millones de euros adeudados por el Gobierno cubano y solicitan al Ejecutivo español medidas de apoyo extraordinarias para aliviar su situación financiera.
Según datos de la Plataforma de Afectados por los Impagos del Gobierno de Cuba, que agrupa a buena parte de las compañías afectadas, la mayor parte de la deuda corresponde a operaciones comerciales realizadas entre 2017 y 2019. Entre los sectores más impactados figuran empresas exportadoras de alimentos, productos de higiene, fertilizantes y componentes ligados al ámbito farmacéutico.
Aunque el volumen total de la deuda se ha reducido respecto a cifras anteriores, la plataforma señala que este descenso no responde a pagos significativos, sino al cierre o desaparición de algunas empresas que no lograron sostenerse ante la falta de liquidez.
Capital bloqueado y presión financiera
A los impagos se añaden más de 23 millones de euros retenidos en Cuba y cerca de 40 millones en dividendos bloqueados en cuentas bancarias locales, fondos que no pueden transferirse fuera del país. Aunque técnicamente no se contabilizan como deuda, el resultado práctico —según los afectados— es el mismo: la imposibilidad de disponer del capital.
El impacto es especialmente duro para las micro y pequeñas empresas, muchas de las cuales afrontan tensiones de tesorería tras haber pagado en España impuestos sobre beneficios que nunca llegaron a cobrar.
Radiografía del tejido afectado
Las empresas medianas registran la deuda media más alta, ligeramente superior a los dos millones de euros, mientras que las microempresas soportan importes menores en términos absolutos, pero con mayor riesgo relativo. Casi una quinta parte de las compañías afectadas mantiene una deuda que supera su facturación anual.
Geográficamente, Cataluña concentra el mayor número de acreedores, seguida de la Comunidad de Madrid y el País Vasco, reflejando el peso exportador de estas regiones en el comercio con la isla.
Las demandas al Gobierno español
La plataforma reclama activar mecanismos financieros que permitan aliviar la presión sobre las empresas. Entre las opciones planteadas figura la puesta en marcha de programas de conversión de deuda acordados en años anteriores entre España y Cuba, así como la creación de líneas especiales de crédito para los afectados.
Los empresarios sostienen que el objetivo no es solo recuperar liquidez, sino evitar más cierres y preservar la presencia comercial española en un mercado históricamente relevante para muchas pymes.
En paralelo, insisten en la necesidad de fórmulas de compensación fiscal, al considerar injusto haber tributado por ingresos que, en la práctica, nunca llegaron a materializarse.