La NASA volvió a poner un pie —simbólicamente— en la senda lunar. La agencia estadounidense confirmó que el ensayo general de lanzamiento de la misión Artemis 2, realizado en condiciones reales en Cabo Cañaveral, se desarrolló sin contratiempos, un paso técnico decisivo antes del vuelo tripulado alrededor de la Luna previsto para esta nueva fase del programa espacial.
El conocido wet dress rehearsal —ensayo completo con carga de combustible y simulación de la cuenta regresiva— sirve para validar procedimientos críticos antes del despegue. Tras una primera prueba fallida a comienzos de febrero por problemas técnicos, el nuevo intento permitió completar las maniobras previstas, incluido el llenado de hidrógeno líquido, considerado uno de los puntos más sensibles del proceso.
Una misión con peso histórico
Artemis 2 marcará el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo. A bordo viajarán cuatro astronautas: tres estadounidenses y un canadiense, en una misión destinada a probar el sistema de lanzamiento SLS y la cápsula Orion antes de futuros alunizajes.
La tripulación está formada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, seleccionados para verificar el funcionamiento del conjunto en espacio profundo y preparar las misiones posteriores del programa Artemis.
Más que un ensayo técnico
Aunque el vuelo no incluye aterrizaje lunar, el ensayo exitoso tiene una carga estratégica evidente: certifica la madurez operativa del sistema en un contexto marcado por el regreso de la competencia espacial y el interés creciente por la exploración tripulada.
El siguiente paso será la confirmación oficial de la fecha de lanzamiento, que la NASA fijará tras evaluar todos los datos obtenidos durante el simulacro.