Cuba tantea un diálogo con Trump mientras se agrava la asfixia económica

07 février 2026 - 08:14

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel expresó públicamente su disposición a abrir un diálogo con Estados Unidos, asegurando que La Habana está dispuesta a conversar con Washington “sin presiones ni precondiciones” y “en pie de igualdad”, en un momento en que la isla atraviesa una de las crisis económicas y energéticas más severas de las últimas décadas.

El mensaje fue transmitido en una alocución televisada, la primera desde la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro a comienzos de enero, y llega en un contexto marcado por el endurecimiento de la política estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump, que ha intensificado las sanciones económicas contra Cuba. Según informa EL PAÍS, Díaz-Canel reivindicó una línea histórica de apertura al diálogo que, dijo, ya fue defendida por Fidel y Raúl Castro, siempre que se respete la soberanía y la autodeterminación del país.

El mandatario cubano denunció los efectos del bloqueo estadounidense, al que calificó de “política prepotente y criminal”, y afirmó que ha privado durante décadas a ambos pueblos de una relación “civilizada y mutuamente beneficiosa”. No obstante, negó que existan negociaciones en curso, contradiciendo declaraciones recientes del propio Trump, quien aseguró que su administración mantiene contactos de “alto nivel” con La Habana.

Desde Washington, la Casa Blanca mantiene una posición ambigua. Mientras insiste en que el diálogo está abierto, advierte que Cuba atraviesa una situación límite y cuestiona el tono del Gobierno cubano. La portavoz presidencial subrayó que la presión económica busca forzar cambios estructurales, descartando por ahora una intervención militar directa como la aplicada recientemente en Venezuela.

En la isla, la situación se deteriora rápidamente. La pérdida del suministro petrolero venezolano, junto con restricciones impuestas a otros proveedores, ha provocado apagones de hasta 20 horas diarias, escasez de combustible y un aumento vertiginoso de los precios en el mercado informal. Díaz-Canel volvió a apelar al concepto de “resistencia creativa”, una consigna ya conocida por la población, aunque crecientemente cuestionada por su impacto social.

En paralelo, organizaciones civiles y amplios sectores de la ciudadanía reclaman que cualquier eventual negociación con Estados Unidos incluya la liberación de más de mil presos políticos. Juristas y activistas sostienen que una amnistía general —similar a la anunciada recientemente en Venezuela— podría ser un primer gesto creíble de distensión.

El futuro inmediato de Cuba sigue envuelto en incertidumbre. Mientras el Gobierno habla de reorganización y no descarta escenarios extremos, la población teme un agravamiento de una crisis que ya ha llevado al país al límite.

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