Musk integra xAI en SpaceX y acelera su apuesta por la IA y el espacio

03 février 2026 - 17:11

SpaceX absorberá xAI, la empresa de inteligencia artificial creada por Elon Musk, en un movimiento que refuerza la convergencia entre exploración espacial, datos e IA, justo cuando el magnate busca miles de millones de dólares en financiación para sus proyectos más ambiciosos.

La operación, anunciada este lunes por Musk, combina la capacidad de lanzamiento de SpaceX con la tecnología de xAI —responsable del chatbot Grok y estrechamente vinculada a la red social X— para crear lo que el empresario definió como un ecosistema de innovación verticalmente integrado, dentro y fuera de la Tierra.

Aunque no se han hecho públicos los términos financieros, estimaciones citadas por Bloomberg sitúan la valoración del grupo combinado en torno a 1,25 billones de dólares, en vísperas de una posible salida a bolsa de SpaceX, anunciada como una de las mayores de la historia.

Musk presenta la fusión como el pilar del “siguiente capítulo” de SpaceX: centrales solares en órbita, más eficientes que las terrestres, conectadas a centros de datos de IA en el espacio. El objetivo declarado es responder a la creciente demanda energética de la computación avanzada y sentar las bases de una infraestructura tecnológica fuera del planeta.

El proyecto se inscribe en una visión a largo plazo que incluye bases autónomas en la Luna, la creación de una civilización en Marte y, en última instancia, la expansión humana más allá del sistema solar. En este esquema, SpaceX planea desplegar constelaciones de satélites que funcionen como centros de datos orbitales, alimentados por energía solar.

La integración refuerza aún más el entramado empresarial de Musk, que ya abarca Tesla, X y xAI. Esta última fue valorada recientemente en 230.000 millones de dólares tras una ronda de financiación en enero.

En el terreno espacial, SpaceX mantiene su liderazgo gracias a los cohetes reutilizables y a la constelación Starlink, mientras desarrolla Starship, el mayor cohete jamás diseñado para vuelos tripulados. Pero la competencia se intensifica: Blue Origin, de Jeff Bezos, ha presentado su nuevo cohete New Glenn, y la rivalidad entre ambos se extiende al programa lunar Artemisa de la NASA.

Reticente durante años a una OPV por el escrutinio al que está sometida Tesla, Musk parece haber cambiado de postura. La colonización de Marte y la construcción de centros de datos espaciales exigen una inyección masiva de capital, aunque el camino hacia Wall Street sigue lleno de obstáculos regulatorios y políticos.

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