El Gobierno de Bélgica ha instado a la Unión Europea a adoptar una postura firme y cohesionada frente al presidente estadounidense, Donald Trump, en el Foro Económico Mundial de Davos, advirtiendo de que sus recientes amenazas y posicionamientos buscan debilitar la unidad del bloque europeo.
El ministro belga de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot, afirmó que Washington intenta esquivar a la UE como actor colectivo, privilegiando relaciones bilaterales con los Estados miembros para fomentar divisiones internas. “Es una lógica clásica de divide y vencerás, destinada a socavar nuestra cohesión y, con ello, nuestro peso económico y diplomático”, declaró en una entrevista con el diario Le Soir.
Desde Davos, Prévot subrayó que los Veintisiete deben hablar “con una sola voz”, especialmente ante las pretensiones estadounidenses sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. A su juicio, la actitud de la actual administración estadounidense resulta especialmente preocupante por su tono hostil hacia aliados históricos.
El jefe de la diplomacia belga lamentó además las dificultades recurrentes de la UE para mantener posiciones comunes en crisis clave como la guerra en Gaza, la invasión rusa de Ucrania o las tensiones comerciales. “El mayor riesgo es que Europa, por falta de unidad, esté construyendo su propio debilitamiento”, advirtió.
En la misma línea se expresó el primer ministro belga, Bart de Wever, quien calificó de “contraproducente” cualquier intento de apaciguamiento frente a amenazas dirigidas a países de la OTAN. Aunque confía en la vía diplomática, De Wever dejó entrever que crece entre los líderes europeos la sensación de que ha llegado el momento de decir “basta”.