El cantante, de 82 años, publicó un comunicado en el que rechaza categóricamente haber «abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer». La Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió el pasado 5 de enero diligencias de investigación tras las denuncias de una exempleada doméstica y una exfisioterapeuta que trabajaron para el artista en sus mansiones del Caribe en 2021. El caso ha generado una intensa repercusión internacional y pone en cuestión el legado del cantante que más discos ha vendido en español.
Julio Iglesias se enfrenta a la mayor crisis de su carrera tras las acusaciones de agresión sexual formuladas por dos de sus extrabajadoras. El pasado 13 de enero, elDiario.es y Univisión publicaron una investigación periodística de tres años en la que dos mujeres que prestaron servicios en las mansiones del cantante en República Dominicana y Bahamas durante 2021 relatan presuntas agresiones sexuales, tocamientos no consentidos, insultos sistemáticos y condiciones laborales abusivas. Las denunciantes, identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura para preservar su anonimato, presentaron una denuncia formal ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional española el 5 de enero, lo que ha desencadenado una investigación que podría tener graves consecuencias legales y reputacionales para el artista de 82 años.
El cantante guardó silencio durante varios días mientras la polémica crecía exponencialmente en medios de comunicación de todo el mundo. Finalmente, el 16 de enero publicó un breve comunicado en su cuenta de Instagram en el que niega rotundamente las acusaciones. «Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer», escribió Iglesias. El artista añadió que «esas acusaciones son absolutamente falsas» y que le causan «una gran tristeza», asegurando que «nunca había sentido tanta maldad» pero que aún le quedan «fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave».
Las denuncias: de la enfermera del quirófano a las extrabajadoras
Las acusaciones contra Julio Iglesias no se limitan a las dos extrabajadoras que han presentado denuncia ante la Fiscalía española. La investigación periodística de elDiario.es y Univisión incluye testimonios de 15 exempleados del cantante, aunque solo dos de ellos han formalizado denuncias por agresión sexual. Rebeca, la exempleada del servicio doméstico, relata en su testimonio que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el artista y describe penetraciones sin consentimiento, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. «Me usaba casi todas las noches. Cuando le digo que no quiero estar con él, comienza a insultarme muy feo. Él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo», declaró la mujer según recoge la investigación periodística.
Laura, la exfisioterapeuta, también relata presuntos tocamientos no consentidos, insultos y humillaciones durante su jornada laboral en un ambiente que ambas describen como de control y acoso continuo. Según los testimonios recopilados, Iglesias habría revisado regularmente los teléfonos móviles de las empleadas, les habría prohibido salir de las residencias donde trabajaban alegando temor al contagio de COVID-19, y les habría exigido jornadas laborales de hasta 16 horas diarias sin días de descanso y sin contrato formal. Las mujeres también denuncian que el cantante controlaba sus movimientos, les impedía relacionarse con el exterior y las mantenía en un régimen de aislamiento que, según la denuncia, podría constituir delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre.
Además de las dos denunciantes principales, la investigación periodística recoge otros testimonios que describen el ambiente laboral en las mansiones de Iglesias como tenso y hostil. Varios exempleados relatan episodios de ira del cantante, peleas casi diarias por cuestiones menores y un trato sistemáticamente vejatorio hacia el personal de servicio. Una enfermera que atendió al artista en un quirófano también denunció comportamientos extraños durante una intervención médica, aunque no ha formalizado denuncia. Todos estos testimonios han sido contrastados, según los medios que publicaron la investigación, con documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp, registros de llamadas y trámites migratorios gestionados presuntamente por el propio Iglesias ante autoridades de España, Bahamas y República Dominicana.
La respuesta de Iglesias y su equipo legal
Julio Iglesias ha contratado al abogado José Antonio Choclán, reconocido penalista español que ha defendido a figuras públicas como el futbolista Cristiano Ronaldo, la empresaria Corinna Larsen y Víctor de Aldama, implicado en el llamado caso Koldo. La incorporación de Choclán al equipo de defensa del cantante se produjo después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional anunciara la apertura de diligencias de investigación penal preprocesales. El despacho de Choclán confirmó a medios internacionales que representa al artista, aunque hasta el momento no ha realizado declaraciones públicas sobre el contenido de las acusaciones ni sobre la estrategia de defensa que seguirán.
La respuesta pública de Iglesias se ha limitado al breve comunicado publicado en Instagram, que ha generado miles de reacciones entre sus seguidores y personajes públicos. Entre los comentarios de apoyo destaca el de su esposa, Miranda Rijnsburger, quien escribió «a tu lado, siempre» acompañado de un emoticono de corazón blanco, un gesto con el que deja claro que respalda la versión del cantante. Este posicionamiento público de Rijnsburger ha llamado la atención de los medios, dado que la pareja ha mantenido tradicionalmente un perfil muy discreto y alejado de la prensa. Según fuentes del entorno del artista citadas por diversos medios, Iglesias estaría profundamente afectado por las denuncias y por el daño a su imagen pública, aunque confía en que su defensa legal logrará demostrar su inocencia.
ElDiario.es y Univisión intentaron contactar en numerosas ocasiones con los abogados del cantante, con el propio Julio Iglesias y con las encargadas de sus mansiones durante el proceso de elaboración de su investigación, pero no obtuvieron respuesta en ningún caso. Ahora, con el caso ya judicializado, el equipo legal del artista trabaja en la preparación de su defensa de cara a las diligencias que la Fiscalía deberá desarrollar en los próximos meses. Fuentes cercanas a la defensa han señalado que Iglesias considera que «no es el momento de hablar» públicamente, aunque anticipa que lo hará próximamente con el objetivo de «llegar al fondo de la cuestión y que no quede ninguna duda de las verdaderas circunstancias».