Dos migrantes mueren en un cayuco rescatado a 275 kilómetros de El Hierro con 108 personas a bordo

15 janvier 2026 - 12:27

Salvamento Marítimo trasladó este miércoles a Gran Canaria a 108 personas rescatadas de una embarcación localizada a 275 kilómetros al sureste de El Hierro, entre las que se encontraban dos fallecidos. El rescate se realizó en condiciones meteorológicas adversas, con oleaje de hasta tres metros y vientos de 35 nudos. Entre los supervivientes hay veinte mujeres y tres menores. La operación forma parte de una jornada en la que se rescataron 133 migrantes en aguas canarias a bordo de dos embarcaciones diferentes.

Dos personas han fallecido en un cayuco rescatado este miércoles por Salvamento Marítimo a 275 kilómetros al sureste de El Hierro, en una operación que permitió auxiliar a 108 migrantes de origen subsahariano que navegaban en condiciones extremadamente precarias. Según informó la sociedad estatal, una de las víctimas se encontraba ya fallecida en el momento del rescate, mientras que otra persona en estado grave falleció posteriormente pese a los esfuerzos de la tripulación de la Guardamar Urania por estabilizarla. Entre los supervivientes hay una veintena de mujeres y tres menores de edad, todos ellos trasladados hacia el puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán, donde estaba previsto su desembarco a lo largo de este jueves.

El rescate se produjo a 148 millas náuticas al sureste de El Hierro, equivalentes a los 275 kilómetros de distancia respecto a la isla canaria más occidental, bajo la coordinación del Centro de Control de Salvamento de Las Palmas y la dirección de la Capitanía Marítima de Las Palmas. La embarcación Guardamar Urania, perteneciente a la flota de Salvamento Marítimo, fue la encargada de realizar las labores de auxilio tras localizar el cayuco sobre las 00:55 horas de la madrugada del miércoles, hora canaria. La tripulación se enfrentó a una operación compleja debido al estado del mar y las condiciones meteorológicas adversas que imperaban en la zona de rescate.

Oleaje de tres metros y vientos de 35 nudos

Las condiciones en las que se desarrolló el rescate fueron especialmente difíciles, con un oleaje de entre 2,5 y 3 metros y vientos que alcanzaban entre 28 y 35 nudos, lo que equivale a rachas de hasta 65 kilómetros por hora. Estas circunstancias meteorológicas complicaron significativamente las maniobras de aproximación al cayuco y el trasvase de las personas desde la precaria embarcación hasta la guardamar. Los profesionales de Salvamento Marítimo debieron extremar las precauciones para evitar que la operación, ya de por sí arriesgada por el estado del mar, pudiera derivar en una tragedia mayor.

El estado de la mar obligó además a modificar los planes iniciales de desembarco. Aunque en un principio se contemplaba que los rescatados pudieran llegar a tierra firme en la tarde del miércoles, las condiciones meteorológicas adversas retrasaron la navegación de la Guardamar Urania hacia Arguineguín. Salvamento Marítimo revisó la previsión y estableció que el desembarco se produciría en la medianoche del jueves, permitiendo así que la embarcación navegara con mayor seguridad y que los migrantes a bordo, muchos de ellos debilitados tras días de travesía, pudieran recibir atención médica adecuada una vez en puerto.

La participación crucial de buques mercantes

La operación de rescate contó con la colaboración esencial de dos buques mercantes que se encontraban en las proximidades de la zona donde navegaba el cayuco en dificultades. El buque Sarah M fue el primero en localizar la embarcación precaria, alertando inmediatamente a las autoridades marítimas españolas sobre su posición y el estado aparentemente crítico de las personas a bordo. Posteriormente, el bulkcarrier Eurostar se mantuvo al costado del cayuco hasta la llegada de la Guardamar Urania, proporcionando una presencia que resultó fundamental para la seguridad de los migrantes mientras aguardaban el rescate oficial.

Salvamento Marítimo expresó públicamente su agradecimiento a las tripulaciones de ambos buques mercantes por su participación en el operativo. La colaboración de navíos comerciales en las operaciones de rescate en aguas del Atlántico se ha convertido en un elemento habitual y necesario dada la lejanía de muchas de las embarcaciones en apuros respecto a las costas canarias. Los protocolos internacionales de socorro marítimo obligan a cualquier buque que detecte una situación de emergencia a prestar ayuda, pero la disposición de estas tripulaciones a permanecer junto a los cayucos hasta la llegada de medios especializados resulta crucial para evitar tragedias mayores.

El sistema de coordinación entre Salvamento Marítimo, la Capitanía Marítima y los buques mercantes que transitan las rutas atlánticas ha demostrado su eficacia en numerosas ocasiones. Las empresas navieras que operan en estas aguas mantienen comunicación constante con los centros de coordinación de rescate y sus tripulaciones reciben formación específica para actuar como primer punto de contacto con embarcaciones en dificultades. Esta red de vigilancia y respuesta permite detectar cayucos a grandes distancias de la costa, en zonas donde los medios aéreos de vigilancia tienen más dificultades para operar de forma continuada.

La ruta atlántica mantiene su peligrosidad

El rescate de este cayuco se enmarca en la continuidad de la ruta migratoria atlántica, que desde las costas de África Occidental hasta el archipiélago canario representa uno de los trayectos más peligrosos del mundo para los migrantes que intentan llegar a Europa. Las embarcaciones precarias, generalmente cayucos o pateras de madera con motores fuera borda de escasa potencia, deben afrontar travesías de varios días navegando en aguas abiertas del Atlántico, expuestas a las condiciones meteorológicas cambiantes y sin apenas provisiones de agua o alimentos.

La misma jornada del miércoles registró el rescate de una segunda embarcación con 25 personas a bordo, localizada a unas cuatro millas náuticas —equivalentes a 7,4 kilómetros— del sur de Gran Canaria. Salvamento Marítimo se hizo cargo de este segundo cayuco a última hora del miércoles y trasladó a sus ocupantes hasta el muelle de Arguineguín, donde el dispositivo del Servicio de Urgencias Canario, personal de Atención Primaria y Cruz Roja comprobaron que los migrantes presentaban buen estado general, aunque se realizó un traslado hospitalario con carácter leve. El balance conjunto de ambas operaciones suma 133 migrantes rescatados en un solo día en aguas canarias.

Las cifras de llegadas a Canarias durante los primeros días de 2026 reflejan la persistencia de esta ruta migratoria pese a los riesgos. El primer cayuco del año llegó a El Hierro el 1 de enero con 144 personas subsaharianas a bordo, seguido al día siguiente por otra embarcación con 283 migrantes que habían partido desde Barra, en Gambia, tras seis días de navegación. Las autoridades canarias mantienen activos los dispositivos de acogida en las islas, particularmente saturados en El Hierro, donde el Centro de Atención Temporal de Extranjeros opera al límite de su capacidad ante las llegadas continuadas.

 

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