El último barómetro de Sigma Dos para El Mundo sitúa al partido socialista en el 26,5%, su peor registro desde el inicio de la legislatura en julio de 2023, mientras el Partido Popular alcanza el 32,7% y Vox escala hasta el 17,2%. La crisis del ‘Me Too’ le cuesta al PSOE más de 160.000 votos femeninos, según la encuesta publicada este miércoles.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) atraviesa su momento más delicado desde que Pedro Sánchez revalidara la presidencia del Gobierno en julio de 2023. El barómetro de intención de voto elaborado por Sigma Dos para El Mundo, correspondiente al mes de enero de 2026 y publicado este miércoles 7 de enero, sitúa al partido de Sánchez en el 26,5% de apoyo electoral, lo que representa su peor dato en toda la legislatura. Esta cifra contrasta dramáticamente con el 31,7% que obtuvo en las elecciones generales de 2023, y confirma una tendencia de caída sostenida que se ha acentuado en los últimos meses. El sondeo, realizado entre finales de diciembre de 2025 y principios de enero de 2026, refleja un deterioro acelerado del respaldo ciudadano al Gobierno de coalición progresista.
El Partido Popular, liderado por Alberto Núñez Feijóo, se consolida como primera fuerza política con un 32,7% de intención de voto, lo que se traduciría en 137 escaños según las estimaciones de la encuesta. Esta cifra supone una ventaja de 6,2 puntos porcentuales sobre el PSOE y representa una mejora respecto al 33,1% obtenido en las elecciones de julio de 2023. Aunque el PP ha experimentado un ligero retroceso desde su máximo de 38,2% registrado en junio de 2024, mantiene una posición dominante en el escenario político español. La estabilidad del partido conservador contrasta con la volatilidad que afecta al bloque de izquierdas, fragmentado tras las sucesivas crisis internas que han erosionado la credibilidad de los socios del Gobierno.
El PSOE cae a 26,5% de intención de voto
El descenso del PSOE no es un fenómeno aislado sino el resultado de una acumulación de factores políticos y de percepción ciudadana. Desde su resultado electoral de 2023, el partido socialista ha perdido 5,2 puntos porcentuales, una caída que el barómetro de Sigma Dos atribuye a múltiples causas. Entre ellas, destaca el desgaste de gestión del Gobierno, las tensiones con sus socios parlamentarios y, de manera especialmente significativa, el impacto de los escándalos de acoso sexual que han sacudido al espacio político progresista. El sondeo revela que el PSOE obtendría 107 escaños, 30 menos que los 137 del PP, lo que complicaría enormemente la aritmética parlamentaria necesaria para sostener al actual Ejecutivo.
La encuesta también refleja un dato particularmente preocupante para el PSOE: su resultado es el más bajo registrado desde que Sánchez asumió la presidencia del Gobierno tras la moción de censura de 2018. Este mínimo histórico en la presente legislatura se produce en un contexto en el que el partido debe enfrentar negociaciones parlamentarias cada vez más complejas para aprobar iniciativas legislativas clave. La situación contrasta con la relativa estabilidad del PP, que si bien no alcanza los máximos del año pasado, mantiene una ventaja confortable que le permitiría aspirar a formar gobierno si se celebraran elecciones en las circunstancias actuales.
Impacto del ‘Me Too’: más de 160.000 votos femeninos perdidos
Uno de los aspectos más reveladores del barómetro de Sigma Dos es el análisis específico del voto femenino, un segmento electoral tradicionalmente favorable al PSOE. Según los datos de la encuesta, el partido socialista ha perdido 162.190 votos de mujeres en comparación con las elecciones de julio de 2023, una sangría que los analistas atribuyen directamente a la cascada de denuncias por acoso sexual que ha afectado a formaciones del espacio progresista. El caso más mediático fue el del exdiputado de Sumar Íñigo Errejón, cuyas acusaciones provocaron una crisis sin precedentes en la coalición de izquierdas. Posteriormente, el PSOE también se vio salpicado por denuncias similares en su organización andaluza, lo que ha generado un clima de desconfianza entre el electorado femenino.
Este desplome del voto femenino representa un cambio significativo en la sociología electoral del PSOE. Tradicionalmente, las mujeres han constituido uno de los pilares más sólidos del respaldo al partido socialista, especialmente entre los segmentos de edad media y mayor. La pérdida de esta lealtad electoral, aunque posiblemente temporal, plantea un desafío estratégico considerable para la formación de Sánchez. El barómetro indica que buena parte de estas votantes no han migrado hacia el PP, sino que se han refugiado en la abstención o en formaciones menores, lo que sugiere una crisis de confianza más profunda que una simple transferencia ideológica. La gestión de esta crisis y la capacidad del PSOE para recuperar la credibilidad perdida serán determinantes en los próximos meses.
Vox alcanza su techo y la derecha suma más de medio millón de votos
El principal beneficiario de la crisis del espacio progresista es Vox, que según el barómetro de Sigma Dos alcanza el 17,2% de intención de voto, su mejor resultado desde que se constituyó la actual legislatura. Esta cifra supone un incremento de 4,8 puntos porcentuales respecto al 12,4% obtenido en las elecciones de julio de 2023, y posicionaría al partido liderado por Santiago Abascal como tercera fuerza política con 58 escaños estimados. El crecimiento de Vox se produce en paralelo al debilitamiento del PSOE y a la fragmentación del espacio de izquierdas, configurando un escenario en el que el bloque conservador dispone de una ventaja numérica considerable sobre el progresista. La capacidad de Vox para capitalizar el descontento con el Gobierno y captar votantes que anteriormente respaldaban al PP o que se mantenían en la abstención ha reconfigurado el mapa electoral español.
Más allá de los porcentajes individuales, el dato más significativo del barómetro es la ventaja acumulada del bloque de derechas sobre el de izquierdas. Según los cálculos de Sigma Dos, la suma de PP y Vox obtendría 643.224 votos más que la suma de PSOE y Sumar, una diferencia que supera ampliamente el medio millón de votos y que refleja un cambio sustancial en el equilibrio de fuerzas políticas. Esta brecha es especialmente notable porque contrasta con la situación de paridad que caracterizó las elecciones de 2023, cuando la diferencia entre bloques era mucho más estrecha. La consolidación de esta ventaja conservadora plantea interrogantes sobre la viabilidad del actual Gobierno de coalición y sobre las perspectivas electorales del PSOE en un eventual adelanto electoral.
Consecuencias para la estabilidad del Gobierno de coalición
El deterioro electoral del PSOE tiene implicaciones directas sobre la estabilidad del Gobierno de coalición con Sumar, que también atraviesa su propia crisis interna. El barómetro sitúa a Sumar en el 8,5% de intención de voto, lo que le otorgaría apenas 13 escaños, una cifra alejada de las expectativas con las que la coalición de izquierdas se presentó a las elecciones de 2023. Esta debilidad del socio minoritario del Gobierno complica aún más la aritmética parlamentaria, ya que ambas formaciones dependen del apoyo de partidos nacionalistas y regionalistas para aprobar cualquier iniciativa legislativa. La encuesta revela que el desgaste no se limita al PSOE, sino que afecta al conjunto del espacio progresista, erosionado por las crisis internas y por la percepción ciudadana de una gestión gubernamental ineficaz.
La situación descrita por el barómetro de Sigma Dos plantea un escenario de máxima incertidumbre para la segunda mitad de la legislatura. Con el PSOE en mínimos históricos y el bloque conservador consolidando una ventaja superior al medio millón de votos, Pedro Sánchez enfrenta el desafío de recomponer apoyos y recuperar credibilidad ante una ciudadanía cada vez más escéptica. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si el Gobierno puede revertir esta tendencia o si, por el contrario, la presión política y social forzará un adelanto electoral que, según los datos actuales, favorecería claramente al Partido Popular y a sus potenciales socios. La crisis del ‘Me Too’ ha dejado heridas profundas en el electorado femenino, y la capacidad del PSOE para sanarlas condicionará su futuro político inmediato.