Traición para evitar el naufragio y asegurar la supervivencia temporal

06 janvier 2026 - 12:52

Martín Rodil, especialista en inteligencia y narcotráfico, ha dicho a la periodista Nitu Pérez, el sábado, que Delcy Rodríguez “traicionó a Maduro”. La vicepresidenta del régimen chavista ha desempeñado un rol esencial para la captura del dictador: “fue la pieza más importante de la CIA para ubicar a Maduro y es ella quien entrega a Maduro”.

Esta es la razón que explica que la vicepresidenta chavista se quede temporalmente en el poder. Donald Trump lo anunció sarcásticamente cuando dijo que su secretario de Estado mantenía contacto con la vicepresidenta. Delcy Rodríguez dio algunas brazadas, para evitar su naufragio anticipado, llamó a los venezolanos a ‘resistir’ en la calle. Ahora está más claro que efectivamente ella ha sido la pieza que facilitó la captura y extracción de Nicolás Maduro del país y su traslado a Estados Unidos.

A la observación y pregunta de la periodista Nitu Pérez al experto Martín Rodil, respecto a cómo interpretar que Rodríguez estuvo llamando el sábado a la movilización chavista en la calle, recuérdese que Delcy Rodríguez pidió a la gente salir a defender a Maduro en las calles, el analista venezolano precisaba que esta fue, naturalmente, una escena fabricada.

La pretensión, muy pragmática por demás, ha sido la de dar, mostrar y demostrar una cara que no se corresponde con la realidad. Nada es casualidad. Menos en política. Todo lo que se ha visto tiene un sentido práctico. Del lado de Delcy Rodríguez la apuesta ha sido evitar sospechas en su entorno. Bastaron unas pocas horas para que la flamante presidenta haya invitado al presidente Trump a “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación”.

Rodil analizaba, la tarde del sábado, considerando que Estados Unidos no reconoce a Maduro como gobernante legítimo y, por consiguiente, tampoco a los funcionarios del alto gobierno, el hecho de que el presidente Trump se refiriera a Delcy Rodríguez como la vicepresidenta, ya hacía explícito que le confería un estatus y un reconocimiento que evidencia el diálogo, el pacto, mientras la administración americana promueve o genera una transición medianamente organizada para evitar la anarquía en el país.

Ello no significa que Estados Unidos no tenga en la mira a Delcy Rodríguez, aunque trabajará con ella circunstancialmente. No hay que olvidar que la presidenta mantiene una investigación criminal en Estados Unidos y que, en cualquier momento, también podría terminar presa.

Expertos en ciencia política coinciden al observar el panorama venezolano, las relaciones de poder y las tensiones de fuerzas existentes en esta coyuntura. María Corina Machado no está contemplada en esta fase, lo que no significa eventualmente que no vaya a estarlo más adelante.

El escenario de transición plantea desafíos inmediatos que exceden la legitimidad democrática que pueden tener los vencedores legítimos de la elección de 2024. Estados Unidos lo que precisa ahora mismo es evitar el colapso del país y por ello ha optado por negociar con quien detenta el monopolio de la fuerza. El ejército y los militares venezolanos no son las fuerzas de seguridad del Estado, son las fuerzas chavistas del régimen. La oposición no tiene capacidad de mando ni ejerce control sobre la violencia, el chavismo sí.

Delcy Rodríguez es la ficha del chavismo, pieza del bricolaje o bisagra con capacidad cooperar con Estados Unidos y de actuar e incidir en el régimen a diferentes niveles operativos y logísticos. La recuperación y reconstrucción de la democracia y de la institucionalidad son fases más avanzadas del proceso en las cuales la oposición tendrá juego, pero eso no ocurrirá ahora en esta primera fase.

Marco Rubio apareció ayer en medios estadounidenses y sus precisiones y matices, respecto de las declaraciones iniciales del presidente Trump, han sido útiles, pertinentes y necesarias, para entender mejor las lógicas sobre las cuales funciona el gobierno estadounidense. Si el presidente Trump apareció descalificando la capacidad y legitimidad de María Corina Machado, Marco Rubio ha aparecido reconociendo su importancia y liderazgo, ha dicho que desean ver un futuro brillante para Venezuela, una transición, pero que en este punto las circunstancias no permiten que la oposición legítima pueda asumir el poder. Ante esa imposibilidad, Estados Unidos administrará el proceso de transición con Delcy Rodríguez. De todas formas, el régimen chavista está bajo observación, vigilancia y escrutinio americano.

Rubio también ha explicado que Nicolás Maduro tuvo oportunidades para dejar el poder, para irse de forma distinta a la que el mundo ha presenciado, incluso hasta hace una semana tuvo oportunidades disponibles y canales diferentes, pero optó por terminar de la manera en que el mundo ha visto. El secretario de Estado ha defendido la actuación de la administración Trump señalando que no iban a caer en la misma trampa de la que terminó presa la administración Biden.

Aunque de momento no se planean otras acciones en Venezuela, no se asegura que estén descartadas totalmente. Ahora estarán concentrados en los acuerdos en temas de petróleo que, oyendo al presidente Trump, pareciera que ha sido la principal motivación para actuar. Poco y nada se ha dicho de la liberación de los presos políticos y del restablecimiento de la democracia.

La comparecencia presidencial ante la prensa generó más inquietudes e interrogantes que certezas. Rubio ha dicho, no obstante, que Estados Unidos no necesita hacerse con los recursos de Venezuela, que no necesitan el petróleo de Venezuela y que ellos tienen suficiente, pero que lo que no van a permitir es que los adversarios de Estados Unidos controlen el área de influencia de Estados Unidos, dejando claro que en el hemisferio occidental manda Estados Unidos, no China, ni Rusia, ni Irán.

 

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