El primer ministro británico, Keir Starmer, ha intensificado en las últimas horas su actividad diplomática en torno a la guerra en Ucrania, subrayando la urgencia de avanzar hacia su final en conversaciones mantenidas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con varios líderes europeos.
Según informó Downing Street, el contacto con Trump se produjo después del encuentro del mandatario estadounidense con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebrado en Florida. Starmer trasladó la necesidad de acelerar los esfuerzos diplomáticos y de mantener una coordinación estrecha entre aliados para evitar que el conflicto se prolongue indefinidamente.
El jefe del Gobierno británico habló también directamente con Zelenski y con otros dirigentes europeos para abordar las condiciones de una paz que combine rapidez y solidez, poniendo el acento en la importancia de garantías de seguridad creíbles para Ucrania. En la evaluación compartida por Londres, el final de la guerra pasa por un equilibrio delicado entre la presión internacional y la construcción de un marco estable que evite futuras escaladas.
En su mensaje, Starmer reiteró el compromiso del Reino Unido de trabajar de forma coordinada con sus socios y de mantener el impulso diplomático en los próximos días. Desde el entorno de Trump se destacó, por su parte, el papel del primer ministro británico en la movilización del apoyo internacional a Ucrania.
La reunión previa entre Trump y Zelenski, que se prolongó durante más de tres horas en la residencia de Mar-a-Lago, fue descrita como un avance parcial hacia un posible acuerdo de paz. Ambas partes reconocieron progresos, aunque admitieron que persisten cuestiones sensibles sin resolver, entre ellas los mecanismos de seguridad y el alcance de un eventual alto el fuego.
El movimiento diplomático liderado por Londres refleja la voluntad de algunas capitales occidentales de acelerar una salida política al conflicto, en un momento en que la guerra entra en una fase prolongada con elevados costes humanos y estratégicos.