La cúpula de Vox aprobó por unanimidad la expulsión de Javier Ortega Smith del máximo órgano de, culminando así meses de deterioro en la relación entre uno de los fundadores del partido y su líder, Santiago Abascal. El diputado y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid será sustituido por Júlia Calvet, actual portavoz nacional de Juventud y una de las apuestas generacionales de Abascal, aunque mantiene por ahora sus cargos institucionales.
La Ejecutiva nacional de Vox aprobó este martes por unanimidad la expulsión de Javier Ortega Smith del órgano de dirección del partido, consumando así el divorcio político entre uno de los fundadores de la formación y la cúpula liderada por Santiago Abascal tras meses de tensiones internas. El partido comunicó oficialmente la decisión y anunció que el puesto de Ortega Smith será ocupado por Júlia Calvet, actual portavoz nacional de Juventud de Vox y diputada en el Parlamento de Cataluña. Esta decisión supone la salida definitiva de la dirección nacional del último superviviente del primer núcleo duro que acompañó a Abascal en la fundación del partido, cerrando una etapa en la historia de la formación.
Pese a su expulsión de la Ejecutiva, Ortega Smith mantiene por el momento sus cargos institucionales como diputado en el Congreso, portavoz en la Comisión de Justicia y portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, ya había perdido a principios de noviembre la portavocía adjunta del grupo parlamentario en el Congreso, cargo en el que fue sustituido por Carlos Hernández Quero, uno de los diputados en ascenso dentro de la estructura del partido. La decisión de este martes representa el último escalón en un proceso de alejamiento progresivo que se había venido gestando durante los últimos años entre Ortega Smith y la dirección nacional.
La relación entre Ortega Smith y Vox comenzó a deteriorarse tras sus choques internos con la exdirigente Macarena Olona, cuya salida del partido en 2022 marcó un punto de inflexión. En aquel momento, Abascal decidió retirar a Ortega Smith de la Secretaría General del partido, cargo que ocupaba desde la fundación, y colocar en su lugar a Ignacio Garriga, actual número dos de la formación. Ortega Smith pasó entonces a ejercer como vicepresidente de Vox, un cargo que compartía con Jorge Buxadé y Reyes Romero, aunque sin las funciones ejecutivas que había desempeñado anteriormente como secretario general.
Tensiones crecientes y gestos provocadores
Las discrepancias entre Ortega Smith y la dirección se hicieron públicas en 2023, cuando en una entrevista concedida a Europa Press advirtió de que Vox no puede convertirse en una agencia de colocación, en una clara crítica a la política de nombramientos del partido. La desconfianza aumentó cuando comenzaron a circular informaciones que apuntaban a que Ortega Smith se planteaba disputar el liderazgo del partido a Santiago Abascal en la Asamblea de 2024. Finalmente, en aquella Asamblea celebrada en enero, Abascal fue ratificado como presidente por otros cuatro años con más del 90 por ciento de los apoyos, y Ortega Smith fue relegado de la vicepresidencia para pasar a ser simple vocal de la Ejecutiva, al igual que Buxadé y Romero.
En los últimos meses, Ortega Smith protagonizó varios episodios que la dirección de Vox interpretó como provocaciones deliberadas. Acudió a la presentación del think tank del exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros, figura que resulta incómoda para la actual cúpula del partido, y cuando fue cuestionado por ello alegó que nadie podía molestarse porque fuera a abrazar a un amigo. Además, Ortega Smith se dejó ver en la tribuna de autoridades durante el desfile militar del 12 de octubre, precisamente después de que Santiago Abascal decidiera no asistir al evento por no coincidir con el Gobierno. Estos gestos fueron interpretados por la dirección como desafíos a la autoridad de Abascal y alimentaron el malestar interno.
Cuando en noviembre le retiraron la portavocía adjunta del Congreso, Ortega Smith se declaró sorprendido por la decisión y la calificó de equivocada e injusta. En un intercambio público de declaraciones que evidenció la profundidad de la ruptura, Abascal comparó a Ortega Smith con un jugador que debe aprender a ceder paso a las nuevas generaciones, mientras el diputado se equiparó con un delantero experimentado que aún sabe meter goles. Este cruce de reproches públicos fue interpretado como la constatación definitiva de que la relación entre ambos dirigentes se había roto de manera irreversible.
Respuesta de Ortega Smith y apuesta por la renovación
Ortega Smith respondió a su expulsión de la Ejecutiva difundiendo este miércoles en la red social X un vídeo antiguo en el que Santiago Abascal criticaba duramente la falta de democracia interna en los partidos políticos españoles. En aquella entrevista, que data de años atrás, Abascal afirmaba que es muy difícil que la gente sea libre en un partido político en España, que la democracia ha sido secuestrada por los partidos convirtiéndose en una partitocracia, y que los partidos no son democráticos internamente, lo que provoca que la crisis de representación esté servida. Junto al vídeo, Ortega Smith escribió escuetamente que hoy, igual que entonces, sigue creyendo en lo mismo, en una clara alusión irónica a las palabras de su antiguo compañero.
La sustituta de Ortega Smith en la Ejecutiva será Júlia Calvet, jurista de formación y expresidenta de la plataforma estudiantil S’ha Acabat!, movimiento que alcanzó notoriedad en Cataluña por su oposición a las políticas independentistas. Calvet representa uno de los perfiles jóvenes por los que Abascal está apostando decididamente para renovar la imagen y la estructura del partido, junto a otros dirigentes emergentes como Pepa Rodríguez de Millán, José María Figaredo o el ya mencionado Carlos Hernández Quero. Todos estos nombres fueron incorporados a la Ejecutiva como vocales tras la Asamblea de 2024, formando parte de una estrategia de rejuvenecimiento generacional impulsada por la dirección nacional.
La entrada de Calvet simboliza el giro estratégico que Vox está implementando, apostando por rostros jóvenes con perfil combativo y menos vinculados al núcleo fundacional del partido. La diputada catalana, que actualmente ejerce como portavoz nacional de Juventud de Vox y tiene escaño en el Parlamento de Cataluña, se ha consolidado como un valor en ascenso dentro de la organización gracias a su capacidad de conectar con los sectores más jóvenes del electorado y su activismo en las redes sociales. Su nombramiento refuerza además la presencia catalana en los órganos de dirección del partido, en un momento en que Vox busca consolidar su implantación en Cataluña de cara a futuras convocatorias electorales.